15 de Enero 2012

porta gayola

nunca he creído merecer algo
por eso nunca he deseado nada

no conseguir lo que deseas
es decepcionante

no desear nada,
es el libro de estilo
de la derrota tranquila y serena

las manecillas del reloj
seguirán segando el tiempo
como navajas de barbero

dejaré que la irrealidad
me embista
a porta gayola

sólo quería
regalarle una idea bonita al mundo,
soy un dictador bondadoso

el libro se escribe en mi cabeza
seguramente por eso
nunca llegará a vuestras manos

enfant terrible *

13 de Enero 2012

genocidio

En los genocidios la gente muere mirando al suelo. La esperanza dispara el miedo y ordena la genuflexión de la mirada. Estamos ante un genocidio económico. Dando pasitos de princesa, con los hombros encogidos, musitando, por favor, yo no. Tengo mujer e hijos, por favor, yo no. Perder la esperanza es la única esperanza. Las protestas pacíficas son poesía. Preciosas, pero inútiles. Los cascos seguirán avanzando hacia ti. Hasta que alguien avance hacia los cascos. Mientras tanto, el formaggio marcio de la democracia, seguirá en su proceso de putrefacción, fermentando y realimentándose de política, justicia, y cualquier forma de poder establecido. Después cimentarán el hueco de la fosa, y nuestra rabia, yacerá tímida y amontonada, junto al resto de rabias. Dura, azul, y maniatada. Nuestras fotos, serán en color, tras una alambrada diferente, pero para una Solución Final muy parecida. Deberíamos empezar a levantar la mirada del suelo. Para no aparecer en la foto.

enfant terrible *

2 de Enero 2012

libélulas

El único regalo de la literatura es pertenecer a un mundo irreal. El mundo real es una herencia cruel, servida en bandeja de plata, por un mayordomo teócrata, que corta el cordón umbilical. Irreal como adornado, blando, e incipiente, como el vello púbico en la infancia. Irreal como los muyahidines que suben a los minaretes de mi cabeza y, poco a poco, disparan la letanía de voces. Que convierte algunas palabras en emperadores, al menos, durante algunos segundos. Y después del confeti, sólo queda limpiar las frases, como un arqueólogo quita el polvo, con un cepillo suave, de algo que cree un descubrimiento. Regar la calle, rezarle al asfalto mojado, y atarse los cordones. Podría escribir una palabra en la luna empañada de cada coche. Y construir así, un poema de muerte y frío, que atravesara la ciudad. Deberíamos enfrentarnos, en un cuerpo a cuerpo, hoy, que os sentís poderosos en vuestras resacas. Aquí, en el barro en el que se trenzan las frases. Desnúdate. Los cuerpos teñidos de pintura fluorescente han salido a volar como libélulas. Todavía brilla algo dentro de nosotros. El único regalo de la literatura es pertenecer a un mundo irreal.

enfant terrible *

1 de Enero 2012

un escritor sólo habla de sí mismo
(el mundo es un pretexto)

enfant terrible *

25 de Diciembre 2011

flotación (línea de)

Y ver de cerca cómo se desconcha la pintura de la línea de flotación. Que se despega, seca, como piel muerta. Y tratar de recordar cuándo fue la última vez que la barnizaste. Y posar la nariz sobre el óxido y el tiempo. Cerrar los ojos y los puños, junto al casco, aspirar hondo, y recordar en el bulbo raquídeo, el olor del esmalte. Y verte a lo lejos, mirándome con prismáticos. Con un lápiz tras la oreja. Y los cálculos sobre el papel. Del ángulo y la dirección. De tu próximo torpedo. Sobre mi línea de flotación. Y decirme a mí mismo. Pienso sellar las fisuras con pomada de rabia. Argamasa de odio. El único error de envejecer es tratar de evitarlo. Mis arrugas son una bandera acartonada a la indiferencia. Este barco ya no se hunde. Zozobra, pero no se hunde. La inscripción en el escudo de París. Fluctuat nec mergitur. Odio las frases en latín. Los disparos son sólo titulares. Las víctimas se ríen al leerlos.

enfant terrible *

23 de Diciembre 2011

leones mecánicos

a veces un hombre se cansa de domar leones mecánicos

con la mirada perdida en la huella
que deja el látigo en la arena

iluminado por el aro que arde

sabedor, que la piel ignífuga
nunca abrasa una vida mecánica
ni siquiera en el circo

la imposibilidad
es la muerte prematura de la intención

por falta de oxígeno,

en la incubadora
de lo correcto

enfant terrible *

21 de Diciembre 2011

tobillo

sus bragas, siempre sus bragas, en el suelo, como un herido de guerra
y los polvos, furtivos, como en enemigo a las puertas

después la ducha, la trinchera, y el sueño
y el tobillo, fracturado, machadado, anclado
y al despertarme, encontrarla, con un martillo junto a mi pie izquierdo

para abrocharme al suelo de la realidad
dijo

si es que eso existe, más allá del margen inferior de una hoja
en la que un niño dibuja
a los hombres abajo, y a las gaviotas arriba

enfant terrible *

16 de Diciembre 2011

isquemia

Cada vez que miro al horizonte, veo la muerte. Es una frase de mierda. Pero una realidad aplastante. Al menos, entre el hueco que queda entre mi retina y mi lóbulo frontal. Mi odio por la condición humana, sólo es comparable a mi fascinación por ella. Contra una pulsión se debe luchar, contra un sentimiento no. Llevo ocho años escribiendo las mismas diez líneas. Variaciones sobre un mismo texto, que no dejan de ser correcciones sobre una vida. En el espejo cada vez queda menos cuerpo. He perdido algunas cosas. La próxima soy yo. Poso la yema de los dedos sobre bombillas hirviendo para seguir sintiendo. Soy un aficionado, gritando, en un estadio vacío. Cuando cierro los ojos veo células a través de un microscopio. Cuando los abro, las palabras no se han ordenado. Todo sigue pareciendo una hélice de adn. La capilaridad de las ramas de los árboles dibujada sobre la acera en otoño. Hasta hace dos años sólo pensaba en matarme. Después entendí que mi único activo era mi propia vida. Un activo que dejo que se deteriore. Esperando que cruce la pantalla de cotizaciones trazando una enorme vela roja. Y después desaparezca en un píxel. Cotización suspendida. Cuenta cerrada. En mi cabeza, los bytes siempre han sido azules. Por escurridizos y letales. Nunca verdes sobre negro. Ahora mismo, puedo notar como atraviesan el cable, lentos como gotas de lluvia en el tejado de una fabela. Prevalecer no es el objetivo. Ni siquiera perdurar. Hay que iluminar algunas cabezas. Y después desaparecer. Sólo eso. Como una isquemia.

enfant terrible *

12 de Diciembre 2011

galgo de alambre

Te pasas la vida como el cristal que protege a un extintor. Preparado para el impacto. La ruptura. El estallido. El humo. Y la deflagración. Te pasas la vida esperando salvar algo. Con la reposada certeza de que el momento llegará. Y te depuras. Hasta convertirte en algo rápido y fuerte. Un galgo de alambre. Inmóvil. A la espera. Romper en caso de incendio. Y un día te mueres. Y no hay nadie que te salve. A ti. Y, por fin, entiendes la decepción de la reina comida por el peón. Mientras el fuego avanza, convirtiendo el hilo de alambre en un pelo azabache. Frágil, quebradizo, y asustado. Que cae al suelo. Como un patinador en una pista de hielo en Navidad.

enfant terrible *

4 de Diciembre 2011

cinismo

vivir es un acto de cinismo
puedes follar con alguien pensando en otro alguien
puedes comerte un yogur con muesli mientras un niño africano se pudre en alta definición
puedes doblegar tus ideales a cambio de metal

incluso, si quieres, puedes escribir
vivir es un acto de cinismo

y esperar a que eso te convierta
en mejor persona
como si la literatura fuera capaz de algo

no me mires con esa cara
rimbaud traficó con esclavos

enfant terrible *

2 de Diciembre 2011

cafeinómanos

Los hombres tienden cuerdas entre los edificios que albergan sus miedos. Y se dedican a dar saltitos de ardilla sobre las sogas trenzadas. Mirando abajo. Al abismo que burbujea de irrealidad. Mientras las ancianas toman fotos desde la acera para contárselo a sus nietas al llegar a casa. Ancianas que, en su momento, perdieron a hombres que atravesaron sus propios edificios. Y que como los actuales tomaban mucho café al alcanzar la siguiente cúspide. Porque sabían que el próximo miedo, ya tenía los cristales limpios. Dispuestos a reflejar. El estúpido bigote de ira y pánico. Somos una raza vencida de funambulistas cafeinómanos.

enfant terrible *

29 de Noviembre 2011

interrupciones

qué es lo que más me gusta de la vida.
la vida, en sí misma, supongo.
los cubitos en el vaso de café, irisado
a contraluz. el sexo. el cáncer en los
niños. reconocer un olor de la infancia.
la forma de algunos pétalos. las
muertes súbitas. los magos malos. la
ausencia de aire en el espacio
exterior. la crueldad innata. los
nombres rayados en las mesas de
madera. la perfección de la envidia.
acercar una boca a una boca. escribir
alma sin entender qué es el alma. lo
edificante de la decepción. el olor de la
sangre vaginal en las manos.
contemplar una burbuja de aceite
aislada en agua hirviendo. los
escritores que se adelantan a la
muerte. la vaga intención de la religión
por convencernos de algo. la tristeza
de los ventrílocuos. la hipotermia en un
cuerpo con sabor salitre. mi miedo
absoluto a cualquier forma humana.
las margaritas. las habitaciones en las
que nadie debería atreverse a
pernoctar en el hotel de tu cabeza.
fingir que escribir puede servir de algo.
dejarse caer. asumir el dolor, la
pérdida, y la derrota. el agüjero
del subconsciente. qué es lo que
más me gusta de la vida. la vida, en sí
misma, supongo. con su sucesión de
microorgasmos y violaciones. que en
ningún caso son tan importantes. sólo
interrupciones.

enfant terrible *

15 de Noviembre 2011

desvencijado

La cabeza ya no es una caja negra. Lo único bueno de envejecer es olvidar todo lo que he escrito. La polla fuera, colgando, como una duda ante el espejo. Mientras la cocaína trepa, arengando a las arañas que se alzan hacia las terminaciones nerviosas, estalactitas heladas. El humo es una cadena de niños incendiados que no ha aprendido a gritar. La cara del batería evoca la de todos los muertos, un charco de sangre, en el matadero, tras la quinta canción. La única finalidad de la poesía es resbalar por los escurrideros del alma. Los misántropos necesitamos la sociedad para recordar el objeto de nuestro odio.

enfant terrible *

10 de Noviembre 2011

nieve roja

noto cómo me palpita el corazón
en los lagrimales

una gaita
que se abulta
azul
bajo los párpados
en plena taquicardia

y he permanecido
quieto en mitad
de la noche

con la tensa inmovilidad del muñeco de nieve
que espera al deshielo
para liberarse
y desangrar su agua

hasta que los botones de sus ojos
vean, desde el suelo,
cómo oscila la zanahoria
sobre el charco de lo que fue

enfant terrible *

31 de Octubre 2011

ropa tendida

Cuando se ríe, sus tetas se levantan al cielo. Como la ropa tendida las mañanas de viento. Tiene en los ojos, el brillo del que guarda un secreto. El brillo de quién acaba de entender algo al hacer una travesura. Las briznas de hierba pegadas en la cara mojada. La sonrisa de quién está tan drogado de vida que parece no pertenecer a ella. No vive con intensidad, es la intensidad. Un millón de vectores emergen de sus hombros cuando baila. Nunca sé dónde correrme para no ensuciar tanta vida. Mi torpeza sólo es comparable a mi admiración. El amor nace las mañanas de viento.

enfant terrible *

27 de Octubre 2011

el monstruo de corcho
deja que la lluvia se filtre por sus fisuras
notando cómo se desmigajan sus tripas
junto al mar

el monstruo de corcho
es mi padre
el único hombre al que he querido

le miro
junto al muelle
mientras fotografía el horizonte

me tiende la cámara y sonríe
hazme una foto
así tendrás un recuerdo

ninguno de los dos
soportará ver morir al otro

el monstruo de corcho
ya no me lleva a caballito

he dejado que la cámara
se hundiese en el agua

una metáfora suave
caronte

enfant terrible *

26 de Octubre 2011

me asusta pensar en todas las vidas que podría vivir un hombre
y asumir la imposibilidad de vivirlas todas
o, al menos, fingirlas
me provoca un desasosiego violento y extraño
que me impide pensar en otra cosa que no sea matarme

enfant terrible *

5 de Octubre 2011

Escher

Odio debería ser la primera palabra en todos los cuadernillos de caligrafía. La religión es un pretexto para no pagarle las copas al diablo. Como el diablo forma parte de la religión, es una escalera de Escher que nos lleva siempre al mismo bar. A beber solos. El cáliz de nuestra sangre. Tomad y bebed todos de él mientras las zarzas ardan. La mezquindad de los grillos seguirá despertando a los arcángeles que desde sus ventanas miran como meamos en la puerta de este bar. Sin atrevernos a saltar al vacío. De la escalera de Escher. Siempre hay una punta de lápiz rota en el interior de un niño.

enfant terrible *

30 de Septiembre 2011

paracaidistas muertos

todos pensábamos que el futuro era un sitio mejor hasta que se convirtió en presente

todas esas suposiciones como cartas de un mago lanzadas al aire,
cayendo como paracaidistas muertos

esas pócimas de felicidad disipadas
como latas abiertas en el fondo de la nevera,
bajo la bombilla cubierta por vaho y mierda

estábamos convencidos de sonreír en la autopsia,

pero la neblina escocesa ha ido ensombreciendo cada píxel de arena
de una playa imaginada,
en la que apetecía morir ahogados, felices, y borrachos

incluso las flores, sobre las tumbas, tenían mejor pinta, más vida

el futuro ha venido a decirnos, que fue error enamorarnos de él
sólo teníamos que follárnoslo

enfant terrible *

26 de Septiembre 2011

síntesis

El mundo no necesita poesía, necesita síntesis.
Seguramente exista una diferencia entre ser un hombre y ser un niño, pero yo todavía no la he encontrado. Mis huesos son los mismos. Frágiles como la duda. Mi timidez, un doble parpadeo antes de cualquier respuesta. Y la rabia, es la cabeza del toro que no escarba. La poesía, es la excusa del que no hilvana dos frases. Y La edad, el pretexto del cobarde.
Mientras la vida empiece y acabe con un beso. Se podrá escribir lo que nos dé la gana. Incluso hablar, de cómo crecerán nuestros dedos, una vez muertos, hasta llegar a acariciar la aurora boreal, a través de las paredes del iglú de muerte. Pero el mundo no necesita poesía. Necesita síntesis.
Así que nada de pirómanos bicéfalos, que enciendan una a una todas las velas de nuestra pista de aterrizaje las mañanas de niebla. Nuestra cabeza es un cubículo químico, no una cajita de acuarelas.

enfant terrible *

14 de Septiembre 2011

grasa

ojalá las manos se quedaran grabadas sobre el cuerpo deseado
como las huellas grasientas de un niño sobre un cristal mojado

mientras la irascibilidad, funámbula, sobre las cabezas
las mañanas de domingo
el demonio perfila sus ojos con un lapicero de madera,

el limón, tras ser cortado, deja exquisitos rastros plateados
sobre el filo del cuchillo
y la ginebra abulta el cuello como una riada atravesando la papada

todo seguirá pareciendo inconexo
como los morados círculos concéntricos
en el interior de la remolacha

y continuaremos creyendo que la distribución de los lunares
en un cuerpo (humano)
es un acto aleatorio

mientras el niño de las manos grasientas proseguirá,
lentamente,
palpando los cristales adecuados.

enfant terrible *

30 de Agosto 2011

Paco Ibáñez

Mi padre no entiende que no pueda escuchar el poema de Goytisolo, Palabras para Julia, interpretado por Paco Ibáñez.
Volvíamos del funeral de Fernando, el único amigo de mi padre. Yo tenía diez años. Estaba sentado en la parte de atrás de aquel Renault 18 plateado. Las gotas de lluvia se perseguían en el cristal. Escuchábamos a Paco Ibáñez. Entendí, por primera vez, qué significaba la muerte. Fijé la vista en el pivote rojo del cierre centralizado para intentar no llorar. Le veía desde atrás y sólo quería abrazarle.
Ahora que aún no ha muerto, y se me ahorca el hígado únicamente al escribirlo, quería que supiera porqué le pedía que cambiase de cinta.
Paco Ibáñez, en mi cabeza, siempre ha representado su muerte.

enfant terrible *

27 de Julio 2011

Sam

Sam nace en 1967. La Nochevieja de 1968 su familia asesina a los cinco hijos de una familia rival. Feliz año nuevo.
Unos años después, poco antes de la guerra, la otra familia hace lo propio con la familia de Sam.
Habla de cabezas cortadas. Hombres atados a coches y arrastrados durante kilómetros. Trazando un mapa de sangre en los pueblecitos que atravesaban. Un GPS del horror.
Enciende un cigarro. Aspira en silencio. No me atrevo a preguntarle a cuántos hombres mató en la guerra. Ni cómo. Él no se atreve a responder cómo escapó de Bosnia. Era militar. Lo sigue siendo. Es un superviviente.
Lleva un crespón negro atado en el brazo izquierdo. Un brazo más fuerte que el mío. Ayer murió la mujer de su hermano. Estaba embarazada de siete meses. Su hermano ya había perdido a dos hijos por una negligencia médica. Nacieron sietemesinos y el médico que los trasladaba en la incubadora (pronuncia todo el rato incubator en inglés) dejó a los niños sin oxígeno (emite una onomatopeya horrible que significa asfixia).
Me ha pedido que le acompañase. Hemos ido a un locutorio. Ha entrado por la puerta decidido. Le ha dicho a la chica del mostrador que necesitaba media hora. Coge el ratón con fuerza. Es tosco. Repasa los iconos buscando una bola del mundo. Teclea el nombre de dictadores. El nombre de las ciudades en las que hubo matanzas. Srebrenica. Ocho mil en una noche. Dice que los Serbios no dejaron de matar hasta que todo el río era rojo. En los videos relacionados, aparecen cabezas cortadas. Llora y le tiembla la mano y el ratón. Se tapa la cara con la mano libre. Las venas de la mano se dilatan como el odio pasado.
Volvemos a la calle. Antes de salir, le pregunta a la chica del mostrador qué le debe. Enciende un cigarro. Mira al cielo. Dice. Escapé de allí gracias a Dios. Dice. Aquí todo es muy tranquilo. Se puede cruzar la calle sin problemas. Como mucho el problema es cruzarte con una chica guapa, y se ríe. Dice. Allí necesitabas esperar una noche entera para cruzar la calle. Si te impacientabas podías buscar una lavadora y arrastrarla junto a ti, parapetándote tras ella, y rezar. Dice que los francotiradores nunca usaban más de dos proyectiles. Aquí todo es mucho más fácil, dice. Me abraza. Y después no dice nada más.
Las aceitunas brillan al sol. Los niños sonríen sentados en sus carritos. Hay nubes de viento dibujadas en el cielo.
Sam quiere volver porque su alma está allí. Y mientras lo grita, se agarra la camiseta, cogiendo un trozo de carne, como si fuera su corazón bosnio.

enfant terrible *

22 de Junio 2011

espaguetis

Pienso en la poesía implícita que alberga el cuerpo de un hombre ahorcado, visto desde atrás, de la rama de un árbol. Lo pienso mientras el olor de la mantequilla sobre los espaguetis asciende en forma de humo hacia el cerebro.Y pienso que si existe un alma. Es el humo del cuerpo. El humo que serpentea entre los recovecos, incluyendo los más difíciles, como los codos o los tobillos. El alma es el humo del cuerpo. Repito mientras me siento ante el plato en el suelo. El humo que nace de los nudos de espaguetis. Trenzados como la soga del ahorcado que, visto desde atrás, parece imposible saber qué ha sido de su alma, excepto poesía.

enfant terrible *

1 de Junio 2011

gracias

Y de pronto, esa explosión de vida. Como una boca de incendio reventando. Un cuerpo entrando en el mar. Atravesando el agua. El zumbido en los oídos. La descompresión. La espuma creciendo al cielo. Como un trasbordador atravesando la atmósfera. Y la cola del cohete dejando el rastro del recuerdo. Y los ojos cubiertos de sal. Las bocanadas dentellando el oxígeno. Y el oxígeno violando al cerebro. Y mirar a la orilla y ver correr a un galgo. Y hundir la cabeza y sonreír al reflejo dorado de la arena en suspensión. Y mirar a la orilla y ver correr un guepardo. E intentar buscar un metrónomo interno. Y recordar que eres sordo por voluntad propia desde hace una vida.Y apretar los ojos. Como si eso sirviera para evitar ver las imágenes de dentro. Subtituladas, en azul, y a cámara lenta. Mientras la espuma inicia de nuevo su viaje descendente hacia la superficie. Modificando la trayectoria del optimismo. Y calando los tobillos de los niños desamparados. Y de pronto, esa explosión de vida. Al comprender, por fin, que tu amor desimanta todas las brújulas que apuntaban al suicidio. Gracias.

enfant terrible *

28 de Abril 2011

Postales desde Bosnia

El queso burbujea, formando pequeños iglús de grasa, en el fondo de la cazuela. No tengo grandes planes para la cena, ni para la vida. Tus postales llegan desde Bosnia con frases que aplastarían almas de titanio. Nunca había estado en un país en el que la gente de mi edad hubiera vivido una guerra. Vuelve pronto. No quiero estar solo ante a la deshumanización del mundo. Lenta y paulatina como la gota que horada. Estoy pensando en guardar mi apocalipsis en un puño. Y acercarlo a la boca de un niño. Pedirle que sople. Y ver si así desaparece. El niño sopla y el fogón se apaga. El queso muere en pequeños fractales de corteza quemada. No tengo grandes planes para la cena, ni para la vida. Me haré una paja para calmarme. Préstame tu cuerpo. Será un momento.

enfant terrible *

1 de Abril 2011

judit

he estado escribiendo un poema que no hacía justicia a lo bonita que estabas ayer de negro, un poema malo, terriblemente malo, o al menos no lo suficientemente bueno como para ser leído, o publicado, lo he borrado claro, como cualquier cosa que no te hace justicia (sí, yo también odio la expresión hacer justicia), pero la esencia, la tuya, ante la cámara, permanece en mis pupilas, y trato de imaginar cada uno de tus graciosos movimientos desde el momento en que apagas la pantalla hasta que entras en el bar, saludas, te tomas algo, te haces un par de fotos, entras a mear, coges el bolso, y vuelves a casa, te quedas en calcetines, preparas colacao calentito, y mordisqueas la punta de una galleta, y me escribes un mensaje precioso y perfecto, que me alegra la noche, y ayuda a seguir soñando contigo, y me duermo de nuevo, y me despierto, y releo tu mensaje, y pienso, joder, parecía que estuviese aquí, y me giro hacia tu protegido lado de la cama, y lamentablemente no estás, y me ducho, y me largo con una sonrisa de pena y de ganas, y me lanzo a la calle como agua hirviendo, y te escribo un mensaje bien intencionado y no muy certero, diciéndote lo mismo que aquí, que, en el fondo es lo mismo que te digo siempre, y rechino, y miro el móvil, por si hay alguna noticia tuya, o por si el tiempo pasa más deprisa, y verifico que aún no sea viernes, y repaso mentalmente todos los frames que guardo en mi cabeza de todas las veces que te la he metido, y sonrío, y bajo a por un café, y lloro por el ojo bueno, y una puta lágrima licua un café corto ya de por sí malo, y entro en el baño, y tiro el café, y me hago una paja, y me siento ante el teclado, con tus pecas todavía en las manos

enfant terrible *

7 de Marzo 2011

Claudia

La miro, mientras se estira intentando alcanzar los extremos de la cuna. Me pregunto con qué soñarán los recién nacidos. Abre los ojos, los cierra, se araña la cara. Me pregunto qué se sentirá al no poder sentirse decepcionado. Musita, late en una permanente taquicardia. Me pregunto cuántos enanitos químicos tapizarán sus sueños. Todo parece suave, una masa informe de inocencia. La leche entra en su cuerpo, con la extraña condescendencia de un río bíblico. Inundando el bosque de células que aún nadie ha barnizado y convertido en un jardín botánico de recuerdos públicos. Me pregunto cómo funciona la vida. Eructa y se queda dormida. La quiero, de un modo ajeno.

enfant terrible *

1 de Marzo 2011

cada mañana la vida
se sube a un cajón
acaricia la soga
traga saliva
desciende del cajón
se concede otro día

enfant terrible *

27 de Febrero 2011

tengo frío en los pies
el orín cae verdoso
como aceite sin filtrar
resbala en el suelo de la ducha
tengo mierda en las uñas
bolas de calcetines
he dormido dos horas
es martes
una liana de tu pelo
en mi escroto
han cortado el agua
no recuerdo mi nombre

enfant terrible *

25 de Febrero 2011

he soñado con un hombre que escupía cuerpos
lloraba sobre ellos para redimirlos

de todos los cuerpos caídos
el tuyo
será el único que recoja

la vida
es la única enfermedad
que no voy a dejar que me cures

hay miles de homínidos
preguntándose el color del fuego
en cada hoguera

enfant terrible *

21 de Febrero 2011

alta mar

Los hombres cobardes nos inventamos una vida y fingimos vivir a través de ella. A veces incluso escribimos, con pretendida grandilocuencia, de palabras enormes. Grandes como los pulgares de un gigante. Pero lo cierto es que nunca hemos visto uno. Y no le hemos aguantado la mirada. Ni al amor. Ni a la muerte. Ni a un perro.
Los hombres cobardes asesinaríamos a cualquiera con los dientes, siempre y cuando, ese cualquiera no existiera. Después limpiaríamos cuidadosamente el rastro de nuestra mentira, en la calle y en nuestra cabeza, y enviaríamos la esquela al periódico menos leído.
Los hombres cobardes nos quedamos en la orilla, hablando de alta mar.
Los otros hombres, los de verdad, simplemente no fingen. Y se alejan braceando.

enfant terrible *

2 de Febrero 2011

Rayas

Todo empieza con una raya sobre un papel. Después dibujas la copa de un árbol. El tronco. El tejado de una casa. Una bicicleta. Un rombo. Una esfera que circunda al rombo. La línea discontinua de una carretera. Una bandera arrugada. Fuego. O una hoguera. O al menos algo que arde. Un hombre muerto. Bueno, un hombre muerto no. Una cabeza separada de un cuerpo. Y después empiezas a unirlo todo. Con nubes de tinta. Calles de tinta que tienden puentes entre las ideas. Trazos sobre trazos que conforman la tormenta. Rayas que se abultan como los lazos de la trenza de una niña. Y la tormenta crece y rompe y diluye el dibujo y el paisaje de playa se convierte en un cementerio en la niebla y el único amarillo que sobrevive es la luz dorada que emana de las tumbas. La rabia empieza como una raya sobre un papel. Y acaba emborronándolo todo.

enfant terrible *

25 de Enero 2011

vaivén

Nos sentábamos a escuchar el mar y todavía ni siquiera comprendíamos qué era el mar. Después mamá recogía las toallas y papá acercaba el coche para que no nos pincháramos con las rocas.
Recuerdo el día que le arranqué del cuello la cadena a papá y estuvieron horas buscándola en el vaivén de arena inquieta del fondo. Les estuvimos mirando desde la orilla, durante horas, comiendo patatas, arena, y nivea. Pero aún no comprendíamos el valor de un recuerdo, ni siquiera la importancia de recuperarlo.
Volvieron con la espalda quemada, sonrientes, y la cadena rota encerrada en el puño.
Hoy al tumbarme sobre tu vientre embarazado, en la misma playa, frente a la misma boya, he entendido porqué mamá sonreía al salir del agua, y apretaba tan fuerte el puño.

enfant terrible *

19 de Enero 2011

edema

Su coño es un refugio de alta montaña. Paredes de piedra y techos de pizarra. Chimenea y libros junto al fuego. Calcetines en suelo.
Su coño es un refugio de alta montaña. Lobos salivando tras el vaho de los cristales. El silencio previo al alud.
Su coño es un refugio de alta montaña. Un campamento base a los pies de la arista de la cara norte. Un lugar en el que refugiarse. Y esperar convencido al inevitable edema cerebral. Que te vuelva loco. Y te mate.

enfant terrible *

18 de Enero 2011

pulso

¿Dónde queda el pulso de los hombres si el mayor de nuestros logros ha tenido lugar en un trabajo?
¿Dónde queda el pulso de los hombres si la situación más arriesgada que hemos vivido ha sido pernoctar en un aeropuerto?
¿Dónde queda el pulso de los hombres si el único legado del que somos capaces es un puñado de palabras?

enfant terrible *

16 de Enero 2011

me siento como un animal recién parido
atolondrado y nervioso
arrogante ante la inmensidad de la vida

y el cerebro suspendido por la cafeína
flotando como una patata en agua hirviendo
como unas bragas sujetas por dos pinzas
ondeándole a la vida

la prosa es la puta de la poesía

me siento como un animal recién parido
un borbotón de lo que será una fuga

verle las orejas al lobo
ayuda a recordar
que sigues estando en el bosque

enfant terrible *

21 de Diciembre 2010

verja

he levantado una verja electrificada en torno a mi inmadurez
para preservarla de las manos de los hombres
obsesionados con convertirme en una réplica de su fracaso

sólo quiero ser un niño que sigue arrastrando un tren
por los raíles de su imaginación

y seguir al margen del mundo que arquea las cejas
con pretendido escepticismo
al otro lado de la cerca electrificada

sonreiré para cada uno de vuestros flashes
en todas vuestras visitas al zoo de mi irrealidad

enfant terrible *

2 de Diciembre 2010

abrigo

He ofrecido mi cuerpo para que lo desuellen. Lo cosan y lo remachen. Para convertirme en tu abrigo de piel humana. Y ser lo único que separe la palidez de tu cuerpo de la palidez del frío. Mientras la nieve martillea, en su caída, cualquier intento de supervivencia.
He ofrecido mi cuerpo para que lo desuellen. Y dejar que la luz negra que emane del contacto entre nuestros cuerpos. Marque, sobre la nieve, un rastro tizón, como una lágrima de maquillaje.

enfant terrible *

25 de Noviembre 2010

maletero

Cualquier hombre guarda un cadáver en el maletero de su consciencia. Es lo único que suena en mi cabeza al afeitarme tras varios años sin hacerlo. Y descubrir al hombre que quedaba debajo. El hombre que dejó de ser. Para deslizarse por las enredaderas de la culpa y abrazarse a los barrotes de cualquier recuerdo inventado.
Me gusta pensar en la vida como el poso de agua que nutre un ramo de flores. Al final el agua se consume y las margaritas se marchitan.
Aquella noche, junto a las flores, te ganaste el resto de mis vísceras que no eran mi corazón. Fui incapaz, claro, de dejarlo por escrito. Ni siquiera pude pronunciarlo. El silencio, siempre el silencio, ante las cosas importantes. El silencio, únicamente cubierto por las canciones para el tiempo y la distancia que seguirán sonando en alguna calle mal iluminada de nuestras cabezas.
Cualquier hombre guarda un cadáver en el maletero de su consciencia. No sé si maniatado, pero sí amordazado. Para que preserve así el silencio que se espera de los muertos.

enfant terrible *

18 de Noviembre 2010

Azufre

Me asustan los médicos que creen en Dios. Y la anestesia entrando con la pesadez del mercurio. Una mancha de sangre en el techo del quirófano con la forma de Sicilia. La sangre en las vendas. Las venas como espaguetis. Siento el sistema nervioso como un bulevar de Shibuya. Agitado, acelerado, y loco. Noto calambres como vagonetas de cocaína atravesando una mina de azufre. Trato de ordenar las ideas y alinearlas como latas de conserva en el escaparate de un colmado. Se caen al suelo y se desparraman como cimientos de arena. Los calmantes dibujando objetos que emergen de la pared y se acercan a mis miedos. Y mis miedos rodeándome como diez vaqueros encañonando al último indio. Y la anestesia desapareciendo lenta y tranquila como una niña deslizándose por el tobogán de un parque acuático. Me asustan los médicos que creen en Dios.

enfant terrible *

13 de Noviembre 2010

rebanadas

Pienso en los asesinos que se santiguan antes de apretar el gatillo. Y pienso en las mujeres que se pintan los labios antes de besar a alguien que no quieren. Pienso en las madres que madrugan y cortan las rebanadas de un bocadillo para un hijo que no es su hijo. Y pienso en el sacerdote desnudo que le tiende un tubo de pasta dentífrica al monaguillo vestido. Pienso en los hombres del tiempo obstinados en predecir un futuro y pienso en los arqueólogos obsesionados con dibujar un pasado sobre la arena. Pienso en los hombres que afilan sus lápices para construir algo y pienso en los hombres que acarician metralla para demolerlo. Pienso en los hombres que comen pan y pienso en los hombres que barren las migas. Pienso en la nobleza de las mujeres y pienso en la nobleza de los hombres y me siento como un hermafrodita comparando dos días nublados. Y pienso, sobre todo, en Dios cascándosela mientras alzamos levemente nuestras cabezas hacia él y sacamos la lengua a la espera de un nuevo día.

enfant terrible *

9 de Noviembre 2010

hay algo en las cartas de rechazo
doloroso y liberador

no importa que procedan de
un trabajo
una mujer
o una editorial

hay algo en las cartas de rechazo
que levanta un huracán
en el interior de cualquier cabeza

arrasando todo a su paso
y convirtiendo la incertidumbre
en escombros

sobre los que seguir escupiendo

enfant terrible *

6 de Noviembre 2010

algún día la iglesia hundirá la polla en vuestros hijos
mientras tanto podéis seguir agitando banderas vaticanas

enfant terrible *

5 de Noviembre 2010

hipergonadismo

Me resguardé, bajo el hipergonadismo de un caballo flaco y débil como la moral humana, de la lluvia violenta y repentina en un pueblecito escocés.
Un pueblecito escocés que no era sino mi cuarto de baño cubierto de vaho y engullido por la neblina que el agua caliente levanta. Una lluvia violenta que no era sino la de mi sangre deslizándose por entre los canales de mi escroto. Crin de caballo emergiendo de mi piel que no era sino el hilo de los puntos de sutura. Un hipergonadismo ajeno que no era sino el mío propio.
Me resguardé, bajo el hipergonadismo de un caballo flaco y débil como la moral humana, de la lluvia violenta y repentina en un pueblecito escocés.

enfant terrible *

13 de Octubre 2010

y salir a la calle con el tempo perfecto
como un recién nacido o un hombre tras una lobotomía

subido al zepelín de mi realidad acolchada,
donde los armónicos de mi voz transforman cualquier atisbo de tristeza,
en bombillas, banderines, y guirnaldas de celebración

y la barba crece,
como afrenta a todos los intentos de perfección humana,
ácrata y desinhibida

como una virgen bucea desnuda,
la primera noche tras su muerte,
a los pies de Dios

y salir a la calle con el tempo perfecto
sin más armas que uno mismo

enfant terrible *

11 de Octubre 2010

hebras

El suicidio de los espárragos tuvo lugar entre la una y las cuatro de la mañana. Sus cuerpos reposaban en el suelo como cadáveres en Sinaloa. Se desconoce cuál de ellos fue el catalizador del acto. El agitador que empezó a revolverse dentro del tarro. Y contagió el movimiento al resto hasta conseguir la vibración necesaria. Para desplazarse al extremo de la repisa y precipitarse al abismo.
Ahora que todos se miran entre sí, mientras agonizan, tratando de averiguar quién fue el instigador. Se deshilachan sus hebras de vida ante la sospecha y el estupor de la incomprensión. Y su fecha de caducidad, aún lejana, reposa junto a sus cuerpos, sus nombres, y los casquillos de cristal.
El suicidio de los espárragos fue barrido y fregado como cualquier otra muerte.

enfant terrible *

29 de Septiembre 2010

¿Qué será lo que se agita ahí dentro? ¿El alma? ¿La consciencia? ¿Un hombre furioso y atrapado? ¿Todos los procesos naturales? ¿Las interrupciones eléctricas del cerebro? ¿Quién agita esa rabia? ¿Un asesino? ¿Un cobarde? ¿Un hombre asustado? ¿Dios? ¿El dolor? ¿Quién enciende las luces en mitad de la noche? ¿La inercia? ¿La angustia? ¿La ira? ¿El hígado? ¿Nerón? ¿Quién se pasea con un fusil junto a la cerca de la calma? ¿El niño que no supo crecer? ¿El hombre ante el escarnio? ¿La ilusión amordazada que se retuerce en el suelo con los ojos vendados? ¿Qué es lo que se agita ahí dentro?

enfant terrible *

27 de Septiembre 2010

Ahora que no se dibuja tu perfil sobre las lamas de la persiana.
El nudo de mi garganta se abomba como una toalla mojada en el esófago.
Han nacido yeguas en las baldosas sobre las que lloraste.
Y han huido como helicópteros en Saigón.
Me he quedado solo. Mirando el techo. Jugando con un lápiz. Y la duda.
De si escribir algo. O clavármelo en el cuello.

enfant terrible *

17 de Septiembre 2010

pierdes una parte de inocencia en cada día vivido

con la resignación del músico ciego que intenta seguir
asociando un color a un sonido

como el niño que cierra los ojos
ante el olor de la espuma de afeitar de su padre

y recuerda la piel joven apenas porosa
el abrazo enérgico
y el principio virgen de cualquier promesa

y el corresponsal de guerra fotografía en el espejo
al hombre que fue antes de la mirada del buitre
y no al hombre que el horror ha desdibujado

la inocencia sólo se recupera ante el pavor de la muerte

enfant terrible *

15 de Septiembre 2010

Una vida narrada siempre es mejor que una vida vivida.
Esta forma de no saber escribir se está convirtiendo en mi único recurso literario.
Esta incapacidad para vivir se está convirtiendo en mi única baza de supervivencia.
Una vida irreal siempre es mejor que una vida agotada.

enfant terrible *

7 de Septiembre 2010

océano

Machaqué al hombre que habitaba en mí. Mientras que, en el fondo, era él quién se deshacía de mí. Los cuerpos ensartados en la rabia. Como una guirnalda atravesando las ramas de un abeto en navidad. Un galgo enzarzado con un galgo. Un hombre ladrándole a su propia sombra. La estructura violenta de las decisiones desesperadas. Agitando los átomos de todos los lobos que adolecen de una luna el resto de las noches del mes. Mientras el guepardo se mesa los bigotes ante el patito de goma que le sonríe desde la orilla. Y de pronto, la calma, en camisón blanco se moja los tobillos, recoge al patito, y ata al animal. Y el hombre que habita en mí, leva el ancla y despliega las velas perdonándome la vida, una vez más, ante el océano de mi estupidez.

enfant terrible *

30 de Agosto 2010

coreografía

Cuando te vayas donaré mis frases a un organismo nacional socialista. Para que convierta la poesía que quede en ellas en propaganda asesina y morir así junto a tu recuerdo.
Ayer, mientras dormías, me quedé mirando la coreografía de movimientos aleatorios de tus ojos. Hay algo puro en la involuntariedad del subconsciente. Como el pequeño indio que aparece últimamente en el sueño y enciende un fuego tras la colina. Para después apagarlo y dejarnos ver, a lo lejos, la futilidad del humo.
Cuando te vayas habrá un pequeño entierro dentro de mí. Con escasos invitados y olor a tierra recién cavada. La doble moral es un arma de cuádruple filo.

enfant terrible *

20 de Julio 2010

orilla

En la pesadilla, ya no eras tú. Sólo el dibujo de algo que se asemejaba a lo que fuiste. Un mecanismo cansado. Unos tendones que ceden. Los bordes de una promesa incapaces de seguir venciendo a la aerodinámica
En la pesadilla, nadas exhausta. Aliviada, al avistar las barandillas barnizadas de los pueblecitos de la costa. Pero no alcanzas la orilla. El ruido de los tenedores sobre los platos, como en cualquier principio de verano, eclipsa y silencia tu muerte. Las bombillas de las terrazas se reflejan verdes en el agua. Los geranios, impasibles ante la tormenta. Tu cuerpo, las algas, un resorte oxidado.
En la pesadilla, la muerte tímida y salvaje, termina lo que el miedo empieza. Quién se ahoga no eres tú. Soy yo. El miedo del pasado persigue al miedo del futuro.

enfant terrible *

7 de Julio 2010

alquitrán

Salivó, masticó, y engulló, poco a poco, todos sus preceptos morales. Era un Dios, como tantos otros. Perseguido por su sombra de hombre cansado. Una sombra mermada, a la espera de una elegía. Un padre. El único hombre ante el que abdicar. Ahora que su poder se desmigaja, como el cuerpo de una abeja disecada, en pequeños círculos de veneno. El Dios se vence. Y los músculos se agarrotan. La sombra del peón se alarga, como los días en verano, y el rey abdica como un cisne vencido por el alquitrán. Era un Dios, como tantos otros.

enfant terrible *

22 de Junio 2010

cascabeles

Lo sublime de hablar solo es no encontrar la resistencia de las palabras de otro. Nací decepcionado, lo que fue sin duda una señal de clarividencia. Hablaba solo. Pasaba gran parte del tiempo pensando en cómo evitar la confrontación con los demás. Suponía un gran desgaste, aunque un alivio. Hablaba solo. Y las palabras horadaban la nada, violando de horror vacui el silencio. Hablaba solo. E intentaba que las frases se agitasen a lo lejos como cascabeles en la niebla.

enfant terrible *

16 de Junio 2010

pináculos

mientras la euforia contenida de la decepción
se agita
como una mariposa atrapada en un frasco de vidrio

saltamos entre los pináculos
de nuestras propias mentiras

evitando que el agua fecal llegue
a los tobillos del puente levadizo

eludiendo la erosión de la verdad
como los surcos de la primera huella
del hombre en la luna

enfant terrible *

11 de Junio 2010

no quiero una muerte por enfermedad
no quiero una muerte por hastío
no quiero una muerte por vencimiento

enfant terrible *

10 de Junio 2010

emboscada

haría una reverencia ante cualquier hombre supuestamente despreciable
por haber esquivado la emboscada social y abrir tras de sí el camino

enfant terrible *

31 de Mayo 2010

desarraigo

Nunca he sentido nada como propio. Ni mi cara. Ni mi nombre. Ni mi vida.
Inicialmente, el desapego hacia mí mismo parecía algo inofensivo, como el esperma atrapado en el cuerpo de un tetrapléjico.
Con el tiempo, el desarraigo se ha convertido en algo meticulosamente obsesivo, como un hombre obstinado en izar la velas de un barco encerrado en una botella.
Nunca he sentido nada como propio. Ni mi cara. Ni mi nombre. Ni las palabras escritas. Ni siquiera la pintura metalizada del miedo ante la vida.

enfant terrible *

28 de Mayo 2010

carpaccio de escroto

Tu cuerpo desnudo, bajo un kimono, siete husos horarios más allá. Pálido por muerte por espera. Y mi vida, junto a tu vida. Y mi cuerpo derrotado, como un caballo asustado, desamparado.
Y poner, por fin, los huevos sobre la mesa. Y preparar carpaccio de escroto. Mientras la pepita de limón oscila entre el miedo y la sal. La gota de sangre se abomba y parecemos reales, de nuevo, en el reflejo.

enfant terrible *

27 de Mayo 2010

Shinjuku

En esta ciudad los yenes vuelan como palomas asustadas. El machismo se dibuja en las varices de los arrozales. Y la humedad precipita el germen de los cerezos. Este hervidero silencioso en el que es imposible escuchar cómo revientan las burbujas de caldo de vida. Sobre el océano atrapado. Circundado por cordilleras de farolillos rojos. Mientras el emperador escamotea la elipsis de occidente. Las pestañas se erizan. Y el infantilismo crece sobre el lino de una luz, que nace ya violada.

enfant terrible *

12 de Mayo 2010

hexagrama

Dibujó, sobre la mesa, una estrella de David con ketchup. Cada vez que ella se iba, había un pequeño funeral dentro él. Podía notar cómo alguien ataba las flores cuando ella se vestía, maquillaba, y escapaba.
Falsa poesía para una vida escrupulosamente irreal. Y el envejecimiento mirándole, cara a cara, desde cualquier reflejo. Y las arrugas abriéndose, como conos de palmeras, al llegar a los ojos.
Después diluviaba contra su cabeza, mientras huía, en el mar. Atrapado por el perímetro de boyas. Y la noción, de volver a tener cuerpo. Y el corazón, hinchándose como el lomo de una gaita escocesa. Con el olor de la marea cubriendo los poros de las rocas. Y las bocanadas de aire, hundiendo en el agua, las aristas del hexagrama.

enfant terrible *

6 de Mayo 2010

testudo

Pensaba en su cadena de rizos sobre la almohada. Mi cerebro ladraba. Podía notar cómo los colmillos se clavaban en las encías del recuerdo. Y la sangre, en la boca, como el miedo de las legiones romanas, avanzando en tortuga ante el próximo embiste. Preocupado por las fisuras y el dolor. Mi cerebro ladraba. Ante las cortinas de la mañana. Incapaz de entender que las movía la vida. Y la cadena de rizos, en torno al cuello, ahogando los ladridos. Y la intención.

enfant terrible *

5 de Mayo 2010

individualismo

la gente inteligente camina sola
conduce coches de dos plazas
saca dinero en mitad de la madrugada

la raza tiende al individualismo
el miedo es el dique del riesgo
el dique se está resquebrajando

enfant terrible *

27 de Abril 2010

fotopres

Incapaces de leer los pies de foto. Aplacados ante el horror impreso de la imagen. Conocedores que el dolor de la palabra siempre es más truculento y real. Aunque la violencia ajena parezca inofensiva. Blanda y manejable como la hogaza. Como los párpados abrasados de mujeres pakistaníes. Revelados en color y colgados de una pared. Sobre las fosas nasales de yeguas heridas que, en su momento, fueron mujer. Nuestros ojos contra sus ojos mellados. Esquivando el frío y la verdad. Incapaces de leer los pies de foto. Conocedores que el dolor de la palabra imprime la historia tras la imagen y el horror.

enfant terrible *

21 de Abril 2010

hueveras

Recubrí, con hueveras, las paredes internas de mi cabeza. Y enmoqueté el suelo. Necesitaba dejar de escuchar los pasos sordos de la ira en el salón de mi sesera. Insonoricé el sarpullido de voces que se asomaban a los balcones de mis entrañas, encendiendo y apagando las luces a cualquier hora. Y acristalé las ventanas de mis ojos, para evitar que el entumecimiento de la pena fugara y salpicase. Amortigüé cualquier tipo de reacción ante la vida. Y acerqué la oreja a los conductos de la calefacción, como un indio agachándose ante la vía del ferrocarril, y esperé el silbido del escape de gas definitivo. Que derrumbase la parte del edificio que aún seguía en pie.

enfant terrible *

11 de Abril 2010

Algas

Las manos se buscan como niños perdidos en el desierto. Entrelazándose mientras las imperfecciones del asfalto se cuelan bajo el capó, y el olvido. Y las aceitunas se zambullen en Cinzano como algas muertas hundiéndose en el océano.
Podríamos desvincularnos de la vida, pero no del sexo. Dejar que el sexo evolucionase como una segunda vida residual. Y correrme, en tu mano, como símbolo de sumisión y respeto. Y llorar ante cualquiera que fingiese no entenderlo.

enfant terrible *

9 de Abril 2010

por favor

si algún día sucede
lo que sospechamos

donad mis órganos

buscad un buen pseudónimo
publicad lo escrito

dadle lo que no tengo
a quién siempre lo quiso

y no dejéis que celebren
una misa en mi nombre

odio las campanas

enfant terrible *

8 de Abril 2010

moho

Los fetos recién engendrados, en la zona desmilitarizada de la vida, parapetados tras sus toallas blancas.
Ajenos al desamor y al poso de arenilla que queda tras las decepciones.
Mientras los hombres, ridículos enviados a plantar una bandera, silencian la música para conciliar al mundo.
El feto rompe y el llanto enmohece.

enfant terrible *

28 de Marzo 2010

bisectriz

Tracé la bisectriz entre la moral y el placer. Y salí de la cama de la mujer blanca y los pezones negros.
Cuando la conocí pensé que era un martillo de cristal. Una mujer que podía destruirte definitivamente, pese a ser demasiado frágil para el impacto.
No había que maniatar a un personaje, para pensar que tras las marcas de las cuerdas quedaba una persona.
Me enfrenté a los capilares azules en los ojos del husky siberiano. Las ramas de los árboles proyectaban sombras famélicas sobre el asfalto. Tus pómulos seguían agarrados a la cola del último cometa. Tu lágrima reventó, al llegar al suelo, creando un bigbang de vida a través de la salpicadura.
Bienvenido, de nuevo, a las cuatro letras. Nada.

enfant terrible *

27 de Marzo 2010

ojalá hoy fuera ayer
y mañana no fuera nunca

enfant terrible *

15 de Marzo 2010

pan mojado

Las manos rojas bajo el grifo de plata. Rojas como pechugas abiertas sobre la madera. Atrás queda el olor del apio, la cocaína, y el flujo vaginal. Y el agua helando el sentimiento de culpa. Arrastrando la conciencia cerámica abajo. Mientras el jabón se incrusta bajo las uñas como pan mojado. Y las venas, corredores de la muerte, se entrelazan con las líneas de la vida. Las manos rojas se refugian en la selva de algodón de la toalla. A salvo del día. Y la verdad.

enfant terrible *

13 de Marzo 2010

el ciervo que oscurece y espesa sus pestañas con rímel ante el espejo
es el mismo ciervo que vuelca y esparce con tiento medio gramo sobre el vidrio
el mismo que lo único que teme es la punta de sus propios cuernos ante el embiste

enfant terrible *

9 de Marzo 2010

embriones

Mi hermano murmuró que iba a ser padre, mientras meábamos borrachos, la noche de carnaval. La peluca nos cubría la cara. Y el maquillaje sudaba como lava grasienta.
Pensé en todas las veces que habíamos bebido juntos. En los puñetazos recibidos. En las madrugadas en el hospital. Pensé en todos los recuerdos asociados a lo extremo. En todo lo socialmente prohibido que, ridículamente, intentaríamos prohibir a nuestros hijos.
Miré el fondo del vaso, y repasé todas mis carencias. Fui incapaz de decirle lo mucho que le quería.
Nos subimos la bragueta y salimos de allí. El orín resbalaba calle abajo. Las pelucas quedaron, tras nosotros, en el suelo mojado.
Caminamos hacia el futuro. Sabíamos que era un desfiladero que llevábamos esquivando toda la vida.

enfant terrible *

7 de Marzo 2010

flores ajadas

quiero que seas la mujer que me entierre

enfant terrible *

3 de Marzo 2010

Nada responde. Todo se ha caído. Los servidores de nombre de dominio se han colapsado. El tracert no llega al primer salto. La latencias son infinitas. Las cachés se han venido abajo. Los servidores de balanceo de carga se han desbordado. Es imposible resolver un nombre. Las direcciones numéricas están duplicándose a sí mismas. Hay millones de paquetes fragmentados centrifugándose entre el origen y el destino. La espera es el principio de la decepción. La red está empezando a dibujar un agujero negro en torno a ella. Los cursores parpadean dubitativos. Las manos humanas sudan sobre los ratones. Nadie habla. El silencio es el principio de la angustia. Las pantallas reflejan el pavor de las pupilas. El silencio, sobre todo el silencio. Y el color de los diodos congelado en un coma irreversible. El traqueteo de los bits pesado como la culpa prematura de un sistema que falla. Los cables de red abotargados y enredados como arteriolas. Y el colapso esperando su turno, tranquilo, como una enana blanca. Nada responde. Todo se ha caído.

enfant terrible *

2 de Marzo 2010

imposiciones

soy un hombre que, con cierta frecuencia, piensa en el suicidio
si fuera un condenado a muerte, sólo pensaría en un plan de fuga
el mío, no es un problema con la vida y la muerte, sino con las imposiciones

enfant terrible *

26 de Febrero 2010

neurocirujanos con alzhéimer abriéndose la cabeza ante el espejo
intentando encontrar la gota que les lleve a la tubería que fuga
sabedores que el progreso no acabará con las nuevas incertidumbres
pero el olvido erosionará (en parte) la decepción momentánea
mientras cosen, de nuevo, las dos mitades ante el espejo

enfant terrible *

22 de Febrero 2010

faro

Volvíamos cada tarde al faro a intentar recuperar la luz de aquella fotografía. Cada tarde durante un año, pero aquella luz no volvió. Ni siquiera lo hizo una que se le aproximase. Quizás era la luz de un día que no existió. Imprimida en papel fotográfico. Escondiéndose en la guantera, de todo lo que sí existe.
Paré el motor y nos dormimos. Soñé que tocabas el piano en mi funeral. No era mi ciudad y no era mi familia. Pero eran tus manos sobre mi piano. Me desperté acariciando el muslo del asiento del copiloto. Ya no estabas allí. Caminabas hacia el faro. Tu pelo era el de una vestal acercándose al cadalso.
Y después, como un anticipo, aquella luz.

enfant terrible *

20 de Febrero 2010

cúspide

Cuando vuelvo de tu casa me siento como un escalador iniciando el descenso tras la cúspide. Alguien que sabe que tras la victoria sólo queda el peligro y el silencio. Un mamífero cansado atravesando el frío y la noche. Un hombre que cree en la lucha del camino pero también un hombre pobre incapaz de pensar en el calor, pese a cerrar los ojos, y ver el fuego.
Alguien abatido que decide deliberadamente dejar que los sherpas se alejen.
Porque volver siempre es una forma de derrota.

enfant terrible *

18 de Febrero 2010

burbuja

Intenté crear una burbuja agradable de irrealidad en torno a todo aquello. Un perímetro confortable e ideal que mantuviese alejada la palidez de la realidad, que no era otra sino la mía propia. Todo debía parecer bonito y nuevo. Como el brillo de las cerezas en los ojos de un niño que, por primera vez, entra en una frutería.
Veía las cosas parapetado tras una cortina jabonosa. Un búnker débil y vulnerable que se desliza entre paredes de tachuelas. Mi reflejo en el jabón es el del miedo. Un pavor blanquecino y desnutrido que, poco a poco, se evapora sobre las aristas del acantilado, como el final de la niebla irlandesa.
Un sitio donde el cielo es del color de los ojos de un albino.

enfant terrible *

15 de Febrero 2010

Me desperté obsesionado con encontrar un método que suicidase todas nuestras identidades virtuales en el mismo momento en que la persona real muere, para tratar de evitar que nuestros flecos en la red coleen como muñequitos de vudú huérfanos.
Una calamita que arrastre todas las agujas clavadas en cada uno de nuestros miedos.
Un paño que limpie la rebaba y el cerco del recuerdo de la mentira que fuimos.

enfant terrible *

14 de Febrero 2010

comimos couscous
follamos el resto de la tarde
ganamos un par de apuestas
y pensamos que parecía un buen día
para abandonar la vida

mis uñas negras sobre tu cuerpo
y los restos del disfraz esparcidos en el suelo
como población asustada

tienes el estilo de un marica
escribes como un borracho
bebes como un filibustero
y follas como un cabrón

eso es lo más bonito
que ella nunca me dijo

parecía que alguien nos había cosido
las letras de aquel domingo
en la cara interna del labio

he llorado al volver a casa
cuando he visto tu liga
enrollada junto al dinero

he salido a la terraza
y he pensado en dejarme caer
nunca había sido tan feliz

la vida sin ti es un principio de muerte

enfant terrible *

7 de Febrero 2010

me reventó el corazón en pequeños murciélagos
que volaron de allí
como los recuerdos que preceden a mi nacimiento

en la placenta, el latido era el grito agónico del muecín ciego
intentando callar el aleteo inquieto de los murciélagos

y la vida, esperando ahí fuera
una metáfora rota

enfant terrible *

3 de Febrero 2010

grilletes

Y Dios, engrilletado, junto a sus esclavos en una barandilla de la última dorsal oceánica. La mirada asustada de quien se siente derrocado ante la mirada decepcionada de quien pierde a un líder.
Y la luz de la luna aplastando la luz de la tierra. Y la luz de la tierra aplastando la luz del océano. Lo único que nos separa del sol, es la suciedad del cristal de este ojo de buey.
Y los antebrazos de Dios quemados, por las cadenas, como un campo recién talado. Las burbujas de oxígeno que escapan de entre sus labios estallan, sin fuerza, al llegar a la superficie.
Y el hombre, ahí fuera, atreviéndose por primera vez a ser hombre.
Y la luz de la mujer aplastando al hombre.

enfant terrible *

30 de Enero 2010

tiza

El olor de la tiza, arañando cualquier resquicio de supervivencia, fosas nasales arriba.
Y la sospecha del límite humano, acercándose a nuestros ojos de mamífero.
Tratando de domesticar algo, como un niño tensando las riendas en torno a un guepardo de plata.
A veces, la única lucha sincera sólo tiene lugar contra uno mismo.

enfant terrible *

27 de Enero 2010

hiena

Cuando se pierde la mirada de la hiena, los planetas se disipan, burbujas de la antimateria. Puedes pasarte la tarde mirando un tríptico de Francis Bacon, o salir ahí fuera e intentar recordar quién eras antes de Bacon.
Las botellas de plástico se amontonan, junto a la cama, como soldaditos de plomo sin pintar. La palma de mi mano no se corresponde con la delgadez de mi muñeca.
No sé si me gusta haber nacido un año y un día después del suicidio de Ian Curtis. Me siento como la parte de la boya que queda siempre sumergida. Algo muy cercano a estar a flote. No quiero morir ahogado en un mar pusilánime como el Mediterráneo.
George Dyer no fue capaz. No consiguió recordar quién era antes de Bacon. Cuando se pierde la mirada de la hiena, los planetas se disipan, espuma de la antimateria.

enfant terrible *

24 de Enero 2010

Wrocalw

Los pájaros, siempre los pájaros. Y la vida arrugándose como el escroto árido de un septuagenario.
Pienso en tu pecho despertándose con el frío de Wrocalw, en mis glándulas estremecidas, y después, no pienso en nada.
Tengo una fuga de pena en el costado izquierdo. Gotea cuatro o cinco veces al día. El charco, en el suelo, es cada vez mayor. Se me están doblando las rodillas. Me noto flaquear.

enfant terrible *

21 de Enero 2010

humo

Me estoy empezando a intoxicar con el humo de mis propias decisiones. Nos obligamos a querer a alguien para paliar el desprecio que sentimos por nosotros mismos.
En las noticias aparece el perímetro de la isla zurcido de muertos. La ayuda aterriza sobre las costuras de la ciudad como asteriscos desmembrados. De entre las ruinas, siempre aparece un niño o un anciano. La gente de mediana edad no tiene ni putas ganas de seguir luchando. Los donantes anónimos se anuncian en primera plana.
Estoy pensando en escribir un testamento de bienes no materiales. Algo así como una herencia de despojos. Me huelen los dedos a gasolina de noventa y ocho octanos, y a coño de ángel.

enfant terrible *

13 de Enero 2010

amanece sobre la cámara de gas en la que trabajo
el sol atraviesa los despachos de cristal de la gente a la que me subordino

he aprendido más, en cinco minutos, de la conversación con un mendigo
que, en tres años, de las órdenes de mis directivos

puedo notar la horma de sus brazaletes alemanes,
ocultos bajo las mangas de sus americanas

cuando cierro los ojos veo un exprimidor acercándose a mi barriga
pulpa de zumo de hombre

anochece sobre la cámara de gas en la que trabajo
las letras verdes taconean ahí arriba, marciales, ante la noche

enfant terrible *

4 de Enero 2010

escala de grises

Ahora que aún no eres un recuerdo, pienso en ti como en la lluvia de ceniza que queda tras los fuegos artificiales. Puedo notar cómo miras, de reojo, la aguja oscilante del termostato del infierno.
Me sumergí en la bañera para escapar del ruido. Y notar a los marineros corriendo por entre mis arterias de batiscafo eslavo en el agua helada. Golpeando cada uno de los tubos de cobre de mi conciencia. Y ella, acercándose como un glaciar a la cubierta. Entendiendo las fisuras de la coraza.
Sin ti, soy todas las canciones tristes de más de siete minutos. Soy la mirada perdida de los suicidas. Soy un hombre en escala de grises.
En cuanto salga a flote, serás la primera en avistar el periscopio.
Necesitaba llorar, correrme, y vomitar. Reventar.
La lluvia de ceniza me está acartonando los lagrimales.

enfant terrible *

24 de Diciembre 2009

palomas

Me desperté e hice la cama en todas las habitaciones de mi cabeza.
Y tu olor, bajo las sábanas, atrapado como un insecto entre las páginas de un libro.
He pensado en ti, de un modo impreciso. Como alguien que consulta la previsión
meteorológica de una ciudad extranjera.
El niño que sueña con comerse a las palomas dice que sólo sueña con comerse algo que vuele.
Al abrirle el pecho han encontrado un corazón de cera y plumas en el intestino.
El forense me ha dado un bote pequeñito que ahora reposa sobre la mesita de noche. Junto a tu ausencia.
Alguien debería deshacer las camas, de nuevo, en las habitaciones de mi cabeza.

enfant terrible *

13 de Diciembre 2009

Mi incapacidad para superar cualquier error propio, me deja siempre suspendido en un punto pasado. Como un velocista de los cien metros que esconde la photo finish de su derrota bajo la almohada.
Por algún motivo todos huimos y volvemos a ti. Como un perro que envejece tapando y escarbando el mismo agujero toda la vida.
Todo lo que reconozco en los demás y siento como propio, se aproxima a todo lo que me erosiona y siento como ajeno. Los surcos de esta cara, son los surcos de cualquier otra cara.
Mi abuelo nunca escribió el nombre de mi abuela en el buzón. Me odié ayer, al darme cuenta, varios años después. Le odié y me desperté en tres o cuatro trozos. Diseminado y desperdigado en mi mismo.

enfant terrible *

28 de Noviembre 2009

si cada hombre tuviera un arma, el mundo no existiría.
la raza se extinguirá a sí misma, el olor de la tierra nos sobrevivirá

cada vez que veo cómo te besa alguien que no pertenece a nuestros recuerdos,
pienso en nosotros como película fotográfica velada.
el cloruro de plata ya no reacciona sobre el perfil de lo que fuimos.

me siento como un anciano hablando con un fluorescente que parpadea.
pensando en los brochazos de memoria que no podrá volver a dar

mis recuerdos no son los mismos que los tuyos.
soy un hombre abrochado a la irrealidad

enfant terrible *

16 de Noviembre 2009

borbotones

cuatro quesos y heroína

oligofrenia rumana,
Enola Gay fumigando
nuestras entrañas.

tus ojos,
el color del iodo
sobre las heridas

heroína

y los poros del cerebro
abriéndose como tulipanes
mecánicos

enfant terrible *

9 de Noviembre 2009

domingo

y el dolor intentando escapar
como un preso
por las cornisas de una certeza

cuando te vayas a Chequia
lloraré como un Kafka expatriado

enfant terrible *

5 de Noviembre 2009

papel continuo

El miedo callado del kamikaze.
Que nota palpitar el cerebro contra el cráneo, bajo el casco sudado.
Es el miedo callado de la mujer que no besa entre semana.

La vida es un pelotón de fusilamiento imprimido en papel continuo.
La hoja, de momento, se ha cortado por encima de nuestras cabezas.
El gato de fuego no ronronea, sólo arde.

enfant terrible *

23 de Septiembre 2009

fraticidas cobardes

El enemigo acaba convirtiéndose en un aliado, porque en el fondo, nadie cree en la causa por la que lucha.

enfant terrible *

12 de Septiembre 2009

purasangre

Fue una muerte de perfil, como la de un torero en un poema de Lorca.
O la de un feto en el vientre de una madre.
Nos mirábamos con los ojos de la sal sobre las arterias del tomate.
Incapaces de apartar la vista de la musculatura roída.
Fue una muerte de perfil, como la de un caballo sobre la paja.

enfant terrible *

6 de Septiembre 2009

Noté morir algo bajo el pie del embrague. Podía ser un caracol, un conejo, o una certeza. Hay algo extrañamente mágico en el nombre de los cócteles. Estoy pensando en secuestrarte. Y escaparnos a algún sitio donde no exista nadie. Ni siquiera nosotros. Voy a prenderle fuego a todas las cosas que no significan nada. Empezaré por mí, y seguiré por el vacío. Ya no tengo edad para escribir títulos. El suicidio es la forma más elegante de despedirse a la francesa . Soy un soñador, no un imbécil. Prefiero la rabia a la pena.

enfant terrible *

2 de Septiembre 2009

la nieve sobre el puente

Con el principio del frío seremos, poco a poco, mejores. Mientras tanto, la arena se depositará bajo tu cuerpo como troncos bajo las piedras de las pirámides, ante la mirada de los esclavos.
El mundo va a seguir siendo el mismo, ahora que nos sentimos todos como en un campo de refugiados. Ahora que sabemos que sólo queda escribir o ahogarse. He soñado con la nieve sobre el puente en la portada del disco de Joy Division. Con el principio del frío seremos, poco a poco, mejores.

enfant terrible *

28 de Agosto 2009

cuando sepa que eres una mujer
que va a morir sola,
te abrazaré
como ahora abrazo a mi abuela

los galones
hay que ganárselos,
y las jerarquías
respetarlas

los ancianos
y los generales,
lo saben

enfant terrible *

26 de Agosto 2009

La mayoría de veces el arte no es importante, sólo lo es la guerra de trincheras que existe en la cabeza del artista.

enfant terrible *

20 de Agosto 2009

Knock Nevis

El humo negro seguirá manchando todas las tardes. Escribiré una oración por cada uno de tus miedos. Puedes pasarte la vida imaginando cómo reaccionaría tu cuerpo ante un balazo, pero si el mayor de tus riesgos es enamorarte o bucear con bandera amarilla, estamos jodidos.
He estudiado seis formas de desaparecer (ante la mirada roja de un negro). Había chorros verdes de sangre oscura en el suelo. Podría seguir mirándote como si fueras la última cosa a la que poder mirar.
En el sueño, Himmler escupe sobre su retrato, se automutila, y pisotea el brazalete. Somos los mismos que pintaban bisontes en las grutas hace años.
Mañana, alguien seguirá ideando nombres extraños para los petroleros, mirando al mar como sólo un preso mira al cielo.
Esta noche hay una mujer arreglándose en algún cuarto de baño para ti, y tú aún no la conoces. Pensaré mucho en nosotros cuando hayamos muerto. La gente sigue agachando la cabeza las noches de lluvia.

enfant terrible *

7 de Agosto 2009

cenizas

Me desperté, me hice una paja, y me afeité. Cogí un billete de cincuenta de entre las páginas de Veinte mil leguas de viaje submarino, y bajé a la calle. El calor se agarraba a los cuerpos como las manos de un violador. Arranqué el motor, y salí de la ciudad.
Crucé la costa con las ventanillas bajadas y me detuve ante la puerta de su casa. Mi padre leía el periódico al otro lado del jardín. Entré, me abrazó, y comimos y bebimos el resto de la tarde.
Como en cualquier noche de Agosto hubo una mala pregunta, y fue mía. ¿Qué canción quieres que suene el día de tu entierro? Los dos nos quedamos en silencio mirando las cortezas de queso mordidas sobre el plato.
Me fui de su casa, y se quedó sentado en el borde de la cama. La camiseta de tirantes reposaba sobre su barriga como un animal tranquilo. Me di cuenta por primera vez de porqué le quería. Ocurrió de repente. Como la lluvia inesperada. O el olor del barro recién pisado.
Subí al coche y encendí un cigarro. Me quedé mirando el fondo iluminado de la piscina vacía mientras en mi cabeza sonaba el Hallelujah de Jeff Buckley.
Salí de allí, y pensé en el día que Keith Richards esnifó las cenizas de su padre. Nadie pareció entender un gesto de amor tan puro. El acto siempre está por encima del pensamiento.

enfant terrible *

4 de Agosto 2009

no dedico mi vida a nada
no dedico mi vida a nadie

la poesía no nos salvará de la vida
pero la vida tampoco va a hacer
gran cosa por nosotros

no me pidas que salde todas mis deudas
seguramente los dos seguiremos lamiendo
de la misma montaña de sal

enfant terrible *

21 de Julio 2009

Banderas dobladas

Nací víctima de mi madre, moriré víctima de mí mismo.
Todos los secuestrados, al sostener el periódico ante la cámara, intuyen la noticia de su muerte en la portada del día siguiente.
Las canciones alegres duran una noche de verano, las tristes, toda la vida.
Me siento como el piloto que se niega a encender los motores auxiliares, pese a llevar viendo el humo negro mucho tiempo. Alguien que se queda mirando, a través de las ventanillas, cómo el océano se acerca a sus pupilas.
No estoy esperando que alguien le entregue una bandera doblada a mi madre por mi cadáver.

enfant terrible *

5 de Julio 2009

Cuando Dios llegó, nosotros ya estábamos allí.

enfant terrible *

3 de Julio 2009

Virgen de Guadalupe

Aparté la mirada de las córneas de la Virgen de Guadalupe, mientras las moscas se acercaban a las velas.
He olvidado el nombre de los ríos, de las calles, y de los dictadores. He olvidado cualquier recuerdo memorizado contra mi voluntad. Cada vez que duermo con una adicta, todo vuelve a oler a la soga del muerto. Me asusté cuando mi sudor empezó a oler como el suyo. Después me escapé. Nunca he podido mirar a una cámara, ni aguantar la mirada más de dos frases. Eso me ha llevado al individualismo y al miedo. Conviértete en el papel que interpretas o préndele fuego al teatro. En el espejo, sólo veo a un hombre permanentemente decepcionado. Mis facciones son la desesperación de un autorretrato de Adam Neate.
Aparté la mirada de las lágrimas de cera que caían sobre los pies de la virgen mexicana. Fui incapaz de levantar la cabeza.

enfant terrible *

26 de Junio 2009

me quedé mirando las paredes de mi iglú

pensando en las cabezas de minotauro
que sonríen degolladas junto
a montañas de azafrán

en los momentos que median
entre el miedo y el placer

hedonismo, irrealidad, y sex pistols

me quedé mirando las paredes de mi iglú
esperando a que se deshiciesen sobre mí

enfant terrible *

27 de Mayo 2009

Dolk

Cuando se duerme, me quedo en silencio mirando sus tatuajes, como un niño levantando el cuello hacia el techo de la Capilla Sixtina.
Ni siquiera dormida parece inofensiva. Mi abuelo decía que no me fiase de una mujer a la que no hubiera visto llorar.
Si tuviera los brazos suficientemente largos, escribiría en el techo, no quiero volver a dormir contigo.
En el suelo está mi nómina, sus bragas, y un folleto de una escuela de buceo.
Nuestro reflejo, en cualquier parte, me recuerda a ese stencil de Dolk. Una pareja abrazada, con granadas de mano en lugar de cabeza. Y cada uno, a punto de tirar de la anilla del otro.
Mi abuelo era el hombre más inteligente que he conocido. dolk.JPG

enfant terrible *

21 de Mayo 2009

No quiero ver morir a mi padre. No quiero ver morir a mi madre. No quiero ver morir a la mujer que duerme conmigo.
Soy un hombre cobarde, incapaz de enfrentarse a la forma del dolor.
Besaré mis zapatos antes de enterrarlos.

enfant terrible *

9 de Abril 2009

golpe en la sien

Aquí dentro (golpe en la sien) tú y yo hacemos grandes cosas juntos. Todas esas cosas que sólo existen en las paredes químicas de nuestras cabezas. Cosas bonitas y extrañas, en cualquier caso. Como tu perfil manga recortado en mitad de la noche.
La primavera sólo es un nombre al principio del próximo túnel. Alguien debería drenar este exceso de testosterona. Somos animales asustados respirando bajo la corteza de un cedro.
Los pájaros seguirán volando gracias a un principio físico que desconozco. Soy el hombre que da la mano a los niños que no son sus hijos.

enfant terrible *

25 de Marzo 2009

tendones

Otra vez esa maldita sensación de que podría sentarme junto a un muro, y comérmelo poco a poco, en pequeñas magdalenas de hormigón. Esa maldita sensación de ser el último hombre bailando sobre la última placa tectónica. De notar los haces de músculos tensarse como los cables de un ascensor, mientras el cielo se desprende como velcro viejo. Otra vez esa maldita sensación de que podría sobrevivir a casi cualquier cosa. Incluida tu mirada.

enfant terrible *

23 de Marzo 2009

en la estación
nadie mira cómo amanece

leen sus periódicos
miran al cemento
silencian sus teléfonos

los humanos han muerto
nadie mira cómo amanece

enfant terrible *

5 de Marzo 2009

El pánico ante la frialdad con la que te deshaces de las cartas de las mujeres a las que quisiste. Es el mismo pánico ante la frialdad con la que jodes con mujeres a las que nunca querrás.

enfant terrible *

1 de Marzo 2009

purpurina azul

Un ruido sordo y seco. Como el de un gato cayendo al suelo desde lo alto de un faro. Hay corrientes de efedrina flotando, como un soplo de purpurina azul, en los agujeros negros de mis miedos. Cada vez que cierro los ojos veo un planetario en la bóveda de mi cabeza. Cada vez que los abro veo un gato muerto a los pies de un faro. Está empezando a amanecer sobre el esqueleto de la ciudad. Los aviones despegan de entre las vísceras iluminadas. He oído un ruido sordo y seco. El faro se ha apagado.

enfant terrible *

27 de Febrero 2009

no creía en aquel amor de crash test dummies
pero, al menos, era una forma de amor.

después de cada colisión,
alguien nos recolocaba la cabeza
y devolvía a nuestra posición inicial

enfant terrible *

18 de Febrero 2009

la droga llega con las primeras decepciones
las corbatas con las primeras expectativas
la muerte con las primeras ansias de vida

enfant terrible *

9 de Febrero 2009

me siento tan sucio al despertarme
que algunas veces
pienso en lavar mis vísceras
a mano
con agua oxigenada

colgarme con pinzas del tendedero
y ver como oscila mi sobra
mientras poco a poco
se dibujan las siluetas
de los cuervos
sobre el suelo
de ladrillo rojo

enfant terrible *

4 de Febrero 2009

fyi

El mundo laboral degüella el noventa por ciento de mis valores y principios. La vida por definición es absurda, y trabajar para alguien no ayuda a mitigarlo.
Cuando miro a esa gente, sólo puedo pensar en ahorcarlos, uno a uno, con el cable de sus ratones.
El cargo que aparece bajo sus nombres en las tarjetas de visita, es la falsa esperanza del ahogado que deja de ver la orilla.
Sus zapatos, sus acrónimos, sus jerarquías. Sus almas de sicario desprovistas de la verdadera nobleza del asesino.
Ser el hombre importante de una empresa, no te convierte en un hombre importante.
Lo peor de una sociedad no está en sus cárceles, está en sus empresas, que en el fondo, no dejan de ser cárceles.

enfant terrible *

7 de Enero 2009

la noche después del apagón

las cosas empiezan y acaban,
con la misma incertidumbre
que se preparan las velas,
la noche después del apagón.

enfant terrible *

29 de Diciembre 2008

Si vivir es aprender a renunciar, no me interesa la vida.

enfant terrible *

16 de Diciembre 2008

ladrones de ojos

Cuando alguien lea esto, dentro de unos años, utilizando un simulador de la vieja Internet. Y se avergüence de nuestros miedos, y especialmente de la tecnología utilizada para difundirlos. El día que el verdadero reto sea desaparecer, y perder la identidad virtual. Alguien nos recordará, con el mismo cariño, con el que nosotros miramos las fotos amarillentas, de los desconocidos que nos engendraron. Y pensará que somos los nietos de las enfermedades amables. Y los padres de la precariedad tecnológica. La noche que los ladrones de ojos se conviertan en los nuevos camellos de la biometría.

enfant terrible *

6 de Diciembre 2008

somos hombres
permanentemente predispuestos
a algo que aún desconocemos

somos órganos frescos
en la sala de espera
de un país extranjero

enfant terrible *

3 de Diciembre 2008

vives solo
comes solo
paseas solo
duermes solo

¿no es un exceso
de ausencia?

seguramente,

pero sólo ahora
entiendo qué es
estar solo

hablas solo
escribes solo

enfant terrible *

30 de Noviembre 2008

pulpa de tomate

La he visto corriendo cerca del mar, boxeando contra un árbol, luchando, como siempre, contra sí misma.
No parecía ganar, pero al menos, parecía creer en lo que hacía. Mi sombra, cinco años después, con las muñecas rotas y las manos rojas como palomas abiertas por la mitad.
Siento todo lo escrito. Ha sido una época extraña. Escribir no me hace feliz, pero no escribir tampoco.
Es sábado y la calle huele a pulpa de tomate.

enfant terrible *

27 de Noviembre 2008

reacción animal

Algunas veces, pienso en cómo hubieran sido las cosas, si la gente que ha diseñado la persona en qué me he convertido, se hubiera mantenido al margen.
Si la gente que decidió cómo rellenar los días, las carencias, y las fisuras, hubiera optado por no hacerlo.
Algo así como el cuidador del zoológico, que deja las puertas de las jaulas deliberadamente entreabiertas. Y se sienta, entre las palmeras, a esperar la reacción animal.

enfant terrible *

18 de Noviembre 2008

nobles y apátridas
así deberían ser los hombres

enfant terrible *

30 de Octubre 2008

algo ajeno

No puedes encerrarte en una campana de cristal y tratar de ser puro, nuevo, y original. Seguramente acabarías imitando el sonido del silencio.
Decir que está todo escrito, inventado, y follado, me parece asumir una derrota prematura. Como dejar que una madre muera calcinada por un incendio que sólo existe en su cabeza.
En cualquier caso, mi vida y mi escritura, se quedaron suspendidas en algún punto hace tres años. No han evolucionado, son agua estancada. El miedo es un cepo en un jardín de un metro cuadrado.
Siento vergüenza al pronunciar. Mi vida. Mi escritura. Me parecen algo terriblemente ajeno. Como una tercera mano. Sobre la mesa de un hombre que come solo.

enfant terrible *

26 de Octubre 2008

el día que nos autopsien
sólo van a encontrar rabia
dentro de nosotros

enfant terrible *

23 de Octubre 2008

jack london

Cuando pienso en el amor, pienso en un lugar lejano, en un pueblecito escandinavo. Cuando pienso en la muerte, pienso en Jack London, y pienso en sus esquimales.
Esta mañana, el cielo se ha abierto como una naranja. Azúcar de domingo para cerebros depresivos. Cualquier vida es un desperdicio. Seguramente, el único error es tratar de demostrar lo contrario.
Hay una mujer en el suelo. Replegada sobre si misma como un planeta pequeño. Esa mujer eres tú. De todos mis accidentes, eres el único contra el que volvería a estrellarme. De cabeza.
Cuando pienso en ti, pienso en tulipanes rotos, y pienso en abrazar algo descascarillado.

enfant terrible *

15 de Octubre 2008

así que la vida era eso
esperar a la muerte

enfant terrible *

27 de Agosto 2008

soy un hombre feo
que vive
en un sitio feo

el desprecio que
siento por mí
sólo es comparable
al desprecio que
siento
por todo
lo demás

no tengo
problemas
reales
más allá
del hastío
o la decepción

no soy alguien
que necesite
una catástrofe
aérea
ajena
para volver
a creer
en la vida

simplemente
creo
que la vida
no despega

esta es otra
de esas noches
en las que noto
ahí arriba
que la idea
del suicidio
se acerca

como una mosca
a una bombilla
recién encendida

enfant terrible *

30 de Julio 2008

mediterráneas

Mujeres con golondrinas de colores tatuadas en el antebrazo izquierdo, y mujeres escurridizas como el lomo de una carpa. Mujeres abatidas por sus propios disparos, y mujeres que riegan sus barriles de pólvora. Mujeres extrañamente delicadas que parecen no excretar, y mujeres que rezan por un último papel secundario digno. Mujeres apocalípticas esperando un resbalón en cualquier cornisa, y mujeres con coños alegres que se repliegan como la defensa de un equipo italiano. Mujeres con las que no volverás a dormir, y mujeres que no volverán a dormir con nadie. Mujeres que sueñan con un arpón que ampute sus colas de sirena, y mujeres que nunca olerán a mar.

enfant terrible *

3 de Julio 2008

la forma del dolor
atestigua
que la belleza
sólo se sincera
a través del
sufrimiento

así que
para olvidarnos
de lo que fuimos
deberíamos
esconder
tus pezones
y mi orgullo
en una cajita

una de esas
que registran
los últimos
bandazos
del avión
antes de
implosionar
y saltar
en pedazos

enfant terrible *

19 de Junio 2008

agazapada

Había calles cortadas en el mapa de su cabeza. Tenía los tobillos tatuados, la espalda tatuada, las entrañas tatuadas. Era una mujer agazapada en esta ciudad que se mutila a si misma.
Había algo terriblemente visceral en cada uno de sus gestos. Y lo escondía tras ese enorme telón de pelo que le cubría los ojos. Si te acercabas lo suficiente, podías ver a Nerón en su mirada, cada vez que encendía un cigarrillo.
Quizás su único problema, es que era una mujer por la que nunca nadie hubiera muerto. Ni matado.

enfant terrible *

3 de Junio 2008

dormimos abrazados
a pequeños teléfonos móviles,
esperando que se iluminen
como bengalas en mitad de la noche

somos náufragos
embotellando mensajes
de ciento sesenta letras,

disparando poesía al aire
como mejicanos borrachos.

la tecnología ha acabado con el amor
alguien debería acabar con la tecnología

enfant terrible *

30 de Mayo 2008

escombros

Si fuera capaz de escribir con sinceridad, reconocería que he vuelto al juego y a la droga. Aunque claro, seguramente alguien se asustaría al leer eso. Me despierto con polvo en la cabeza. Bajo banderas de colores. Escuchando fados portugueses cantados en alemán. Algunas veces, cuando recuerdo el niño que fui, aparto la mirada del hombre en el que me he convertido. Tengo veintisiete años, y sufro demasiado. Miento tanto que mi vida ya no existe. El mundo no necesita amor. Necesita algo en lo que creer. Llevo dos años escapando del suicidio de la mujer a la que quise. Tengo la sangre triste y sucia. Como la mirada. A veces, en el espejo, sólo veo un edificio en llamas. Prométeme que barrerás mis escombros.

enfant terrible *

13 de Mayo 2008

soy incapaz
de respetar
mi sueldo
porque
soy incapaz
de respetar
mi trabajo,

así que bebo,
apuesto,
viajo,
y regalo el resto

y dar un billete
a un mendigo
no es un acto de
caridad,

es sólo
un agradecimiento
por tener cojones
a vivir
con sinceridad

enfant terrible *

24 de Marzo 2008

si no consigues que tu vida se convierta en una obra de arte
intenta, al menos, que tu muerte sí lo sea
quítate de en medio, con algo de estilo

enfant terrible *

2 de Enero 2008

cabezas de ciervo

somos una generación de hombres
maltratados por mujeres.

tipos duros,
encerrados en cuerpos fuertes,
escondiendo a niños débiles.

hombres agarrados
a cualquier adicción
que nos permita olvidar la sangre,
pero no la herida.

animales asustados
incapaces
de desprenderse del cepo.

somos una generación de hombres
padeciendo
el efecto rebote
de siglos de machismo.

enfant terrible *

28 de Noviembre 2007

matar a la ciudad

Necesitaba matar a la ciudad. No se trataba de acabar con las personas. Se trataba de aniquilar a la ciudad. De arrancarle las entrañas. De hundirle un brazo en el útero. De abortarla.
Esta ciudad manchada de bombillas rojas de navidad. Como el sarpullido incipiente en el cuerpo de un niño. Esta ciudad hostil y dura, capaz de morir matando. Esta Barcelona herida, mentirosa, y loca. Como cualquier mujer que en su día fue guapa. Esta ciudad que extermina a los mendigos sin mirarles a la cara. Esta ciudad sin agallas.
No estaba hablando de prenderle fuego, ni de dinamitarla. Estaba hablando de mellarle la boca, y obligarle a que se trague la lengua. De enterrarla viva. Y dejar que se asfixie bajo su propio nombre.

enfant terrible *

8 de Noviembre 2007

habitación 728

Nieva en Munich. Son las dos de la mañana y he llamado a todas las habitaciones de la séptima planta. Es algo que siempre hago en los hoteles. Busco alguien con quien hablar. He salido al pasillo a por hielo, y he vuelto con Mamita, la cubana de setenta años del turno de noche del servicio de habitaciones. Es la única que habla castellano por aquí. Nos hemos tumbado en la cama, y hemos alardeado de lo que cada uno ha perdido. Empate a tristeza en la séptima planta del Hilton de Munich. Abajo, los árboles tienen esos colores que sólo existen en los fondos de pantalla de Windows. Nunca había pensado en saltar a un enorme salvapantallas como forma de suicidio. Mamita, antes de irse, ha dejado en el lavabo junto al champú dos botellitas de jack daniels. Creo que se lo agradeceré toda la vida. En Munich amanece como en los libros de religión. Con dos rayos de sol atravesando una nube. He desayunado almendras y bourbon, y me he quedado dormido. He vuelto a soñar con la chica de las pestañas demasiado cortas. Como los extremos de una cuerda quemada. En el sueño, la chica abandonaba la ciudad en un taxi negro. No he podido ver la matrícula.

enfant terrible *

4 de Septiembre 2007

bajo consumo

No fue la guerra entre los dos hemisferios, ni aquella extraña epidemia que empezó afectando a los zurdos. No fue la tinta con la que los asiáticos se tatuaron los genitales a principio de siglo. Ni la frialdad de la mirada de algunas mujeres. Lo que acabó definitivamente con la civilización moderna fue la bombilla de bajo consumo.
Todos aquellos esfuerzos por prolongar la vida del planeta, acabaron con ella. El mundo se fue apagando, poco a poco, como la antorcha de una mujer en la puerta de una iglesia. La falta de luz nos convirtió en una raza triste y melancólica que olvidó mirarse a los ojos. Una raza incapaz de desearse, y reproducirse.
Lo que acabó definitivamente con todo fue la falta de intensidad.

enfant terrible *

7 de Junio 2007

creo que podría
enamorarme
de cualquier mujer,
que encienda
los cigarros
con cerillas.

al menos, durante
sus dos
próximos cigarros.

después, el mundo
volvería a ser
un sitio horrible,
deprimente

donde
incluso las cosas
concebidas
para ser bellas
fracasan
en su intento

enfant terrible *

3 de Mayo 2007

jukebox

El día que Madonna se suicidó, un millón de niños no pudo soportarlo, y acabaron también con sus diminutas vidas.
Madonna apareció en el baño de su casa. Había hundido, uno a uno, treinta vinilos de Like a Virgin en su entrepierna.
Un diario británico consiguió publicar aquella foto. En el titular podía leerse. El coño muerto de Madonna parece una enorme jukebox.
En la siguiente página, pequeñas japonesas yacían en el suelo. Junto a pelucas rubias.

enfant terrible *

1 de Marzo 2007

en barrena

qué se puede esperar de una raza
incapaz de aceptar
su propio
deterioro físico

nos abrimos,
nos cosemos,
nos inyectamos

intentamos aparentar
que la vida
no nos ha
pasado por encima,

como si eso fuera posible
de algún modo.

hace un tiempo,
una mujer aplastada
por su propia belleza,
me dijo que el mundo
parecía haber
olvidado,
que somos cuerpos
cayendo
en barrena
hacia la putrefacción

enfant terrible *

5 de Enero 2007

emergencia

Ducharse costaba tres euros. Pero no podías hacerlo con una moneda de dos y una de uno. Tenías que meter tres monedas de un euro.
Después de eso, la puerta se abría y veías un pequeño bote de jabón con algo de mierda en la punta del dosificador.
Había una ventanita que daba a un patio interior. Sacaba la cabeza por allí mientras me enjabonaba la polla y el ombligo, y esperaba que alguna cortina se corriese. Supongo que sólo esperaba encontrar algo de vida en el resto del hostal.
Y de pronto, el agua dejaba de caer, y el resorte de la puerta volvía a saltar. Eso significaba que los tres euros no daban para más.
Entonces, volvía a la habitación, aún con jabón en las orejas, y esperaba que alguien siguiese las huellas de agua que dejaba sobre la moqueta roja.
El tercer día, una chica llamó a la puerta y me pidió tres euros. Es una emergencia, dijo. Y me acercó uno de sus sobacos para tratar de demostrarlo.
Cuando bajé a la calle, la chica de los sobacos estaba pidiendo una cerveza en el bar de abajo.

enfant terrible *

28 de Diciembre 2006

fallo hepático

Con el tiempo, empiezas a hablar con el cerco que deja la jarra de cerveza sobre la barra. Cuando comprendes que el cerco no va a contestar, estrujas la bayeta con la que el camarero ha limpiado la barra, dentro de tu vaso. Pero claro, eso es sólo con el tiempo.
Beber es una buena forma de dejarse morir. Lenta y poco certera, pero suficientemente buena para cualquiera incapaz de algo más definitivo.
La mayoría de las veces, el mundo sólo es soportable con resaca. Con esa realidad amortiguada. Blanda y poco hostil. El resto de veces, el mundo es definitivamente insoportable, y ni siquiera el alcohol puede luchar contra eso.
Algunas noches vuelvo a casa dándole la mano a un pequeño mono. Es un animal con respuestas ingeniosas, aunque sólo yo pueda verlo. Hablamos de todo un poco, y al final de la noche, me gusta creer que es él quien me mete en la cama. Herido.
La gente piensa que Leaving Las Vegas es una situación lejana e improbable. Aunque claro, normalmente, cuando entiendes que algo se ha roto ahí dentro, suele ser demasiado tarde.

enfant terrible *

13 de Diciembre 2006

impulso

una vez pensé
matar a un hombre.
matarlo de una forma
sincera y cruel.

era un hombre
al que quería.
de hecho,
era un buen amigo.

lo cierto es que
el impulso,
poco a poco,
desapareció.
como el agua
que se escapa
por un sumidero.
cualquiera puede
ver el rastro.

y ahora,
cada vez que ese hombre
me mira.
lo ve.

enfant terrible *

12 de Diciembre 2006

la condición humana

Un grupo de minusválidos mira el mar. Los inválidos miran las olas y miran las rocas, pero no se miran a si mismos. Seguramente porque mirarse entre ellos, es mirar a la muerte. Cara a cara.
Así que miran el mar. Y el sol se refleja en sus sillas.
Y esta no es una historia triste, ni siquiera una historia cruel. Pero es una historia real.
Un negro se acerca al grupo de inválidos y les ofrece gafas de sol. Gafas con los cristales ahumados y las patillas doradas.
La gente que come a unos metros de los negros y los inválidos, siente pena por ambos, y a su vez, se convierten en los jueces de la escena.
Los minusválidos no miran las gafas. No miran al negro. No miran el mar. Se miran por primera vez entre ellos, y poco a poco, empiezan a insultar al negro.
Y el negro guarda, humillado, las gafas de sol en una bolsa de cuero. Y se marcha de allí.
Caminando.

enfant terrible *

28 de Noviembre 2006

el hombre recto (ilustrado por elena gallen)

El Hombre Recto miraba cómo sus hijos discutían por un juguete. Y los niños le miraban esperando algún tipo de privilegio frente al otro.
El Hombre Recto fumaba, y de vez en cuando, tragaba saliva.
Los Niños Torcidos estiraban cada vez más fuerte del osito de peluche, pero el oso no se quejaba. Sabía manejar ese tipo de situaciones.
Entonces, como todo el mundo esperaba, el Hombre Recto tomó una decisión salomónica. Apagó el cigarrillo y se levantó. Partió a cada uno de sus hijos por la mitad, y le dio dos mitades diferentes al Osito. Que se fue de allí sonriendo. Perdiendo pelusillas de peluche por la pierna izquierda. Y arrastrando a medio niño con cada mano.

recto.jpg
elena gallen


enfant terrible *

16 de Noviembre 2006

el cincel

Luo sujeta un cincel con los dientes. Mira un trozo de madera bajo la luz, desde distintos ángulos, y sonríe. Lo acaricia sin prisa, mientras el calor del flexo le llena la frente de pelotitas de sudor.
Talla la madera despacio. Con una inquietante precisión. Poco a poco, el suelo se va llenando de virutas rizadas. Como los restos de una melena de madera.
De vez en cuando, Luo bebe agua, y apaga la luz. Se frota los ojos, y vuelve a encender el flexo. Se chupa el meñique y lo pasa por las superficies recién pulidas. Para comprobar si aún quedan pequeñas astillas.
Sonríe. Y sigue tallando.
Cada vez más feliz, y cada vez más viejo. Luo pasó toda la vida con aquella talla.
Un día supo que había terminado. Abrió la mano, y sonrió satisfecho. Dejó las gafas sobre la mesa, y se rascó la barba. Luo no tenía nada en las manos.
Apagó el flexo. Y dijo. La vida es una talla, de la que al final no queda nada. Sólo virutas que recuerdan el proceso.

enfant terrible *

8 de Noviembre 2006

existen
mujeres
que no existen.

mujeres
con los ojos
rasgados
y la cara
verde.

con graciosos
gorros
acabados
en punta.

y cascabeles
que cuelgan
del borde
de sus botas.

mujeres con cara
de hamster
que muerden pipas.
subidas a las
ruedas
de sus jaulas.

existen
mujeres
que no existen.
completamente
decididas a
arruinarte
la vida.

mujeres
a las que
resulta
imposible
no amar.

enfant terrible *

27 de Octubre 2006

la cajita

El tutú no era blanco, pero eso sólo lo sabías al abrir la tapa. Entonces veías a una chica tumbada sobre terciopelo rojo, vestida con un tutú gris.
La chica no se levantaba cuando empezaba la música. Pasaban unos segundos, y se ponía en pie con desgana. Podías oír como chirriaban las bisagras de sus rodillas. Y las de sus codos. Incluso, si escuchabas bien, podías oír el mecanismo que controlaba sus párpados.
La chica del tutú gris giraba sobre si misma con los brazos caídos. Levantaba únicamente la cabeza cada vez que pasaba ante el espejo de la cajita, y se miraba con asco. Lloraba, y decía. Cada vez que alguien abre la caja, vuelvo a nacer, y vivo durante los dos minutos siguientes.
Entonces, se volvió a tumbar, y me pidió que cerrase la tapa. Pero antes de hacerlo, dijo, corta el cordón umbilical que me ata a la caja.
Así que, la cajita dejó de ser madre, para convertirse en ataúd.

enfant terrible *

26 de Octubre 2006

nike

La gente no empieza a correr para adelgazar. La gente empieza a correr cuando su hijo se suicida. Cuando alguien atropella a su perro. Cuando alguien se folla a su mujer.
La gente no quiere perder barriga, quiere huir. Para llegar a algún sitio, que permita olvidar el perro abierto por la mitad, el hijo abierto por la mitad, tu mujer abierta por la mitad.
Cuando llevas cuarenta días en una clínica de desintoxicación, alguien te pide que recuerdes el siguiente slogan. Cada vez que te apetezca beber, sal a la calle a correr. Así que si miras bien. Verás hombres perseguidos por vasos largos de ginebra, resoplando en los semáforos.
Hombres que siguen corriendo, sin apenas resuello, porque saben que si miran atrás, verán a un hijo muerto.
Y seguramente, también verás, un millón de niños que se llaman Forrest Gump, perdiendo pedazos de prótesis, calle abajo.

enfant terrible *

17 de Octubre 2006

booket

helado de fresa

enfant terrible *

19 de Septiembre 2006

patos de cerámica

Los patos de cerámica, aún son patos de verdad, en el momento que alguien los posa sobre una mesa.
Después empiezan a perder plumas y, poco a poco, se van quedando rígidos, hasta que sus ojos se convierten en aceitunas. Negras y sin hueso.
Los patos de cerámica, al principio, se entusiasman con la televisión. Pasan horas mirándola. Algunos incluso se enamoran de la chica del tiempo. Aunque suelen ser tímidos, y nunca dan el primer paso.
En el fondo, sólo aspiran a que alguien les de un golpe, para verse a si mismos, rotos en varios trozos. Desparramados en el suelo. Para ver la cara de quién les barre. Porque los patos de cerámica, una vez rotos, son como las lombrices. Siguen vivos, en distintos trozos, durante unos segundos.
Los patos de cerámica sólo esperan que alguien les libere.

enfant terrible *

14 de Septiembre 2006

vueling

Los vuelos baratos han arruinado mi vida. Me despertaba a las dos de la mañana y cogía un avión a las seis. Ella siempre decía. No deberías irte tan pronto. Me quedo muy sola.
Cuando volvía, las sábanas olían a vuelos baratos, ya sabes. Olían a mi mejor amigo. Al ruso del segundo. A su mejor amiga.
Ella arqueaba las cejas y decía. Despegas siempre muy pronto y me quedo muy sola. Y bueno, con eso no tengo suficiente. Y señalaba la caja de los consoladores.
No era un gran argumento. Ni siquiera una gran excusa. Pero me tumbaba junto a ella. Y trataba de adivinar qué pelo púbico correspondería a quién.
Y esperaba al próximo vuelo.

enfant terrible *

7 de Septiembre 2006

banqueros

Julio es el presidente de un banco. Y Ramón, el vicepresidente. La elección de los cargos no fue demasiado justa, pero ya se sabe como funcionan estas cosas. Una tarde lanzaron una moneda al aire. Y bueno, Ramón agachó la cabeza, y felicitó a Julio. Sin demasiado entusiasmo, ni demasiado rencor.
Así que desde aquel día, cada uno puso un cartelito con su cargo, en el suelo, junto al banco en el que mendigaban.
Ramón trataba de usted al señor presidente del banco, y bueno, a Julio se le saltaban las lágrimas de la risa, y decía. Tutéame coño, ni que fueras un empleado.
Y así pasan las tardes. Mirando el cazo de las monedas. Esperando una buena opa hostil, dice Julio.
Y cada noche, mientras empujan el carrito, y se dirigen al cajero donde siempre duermen, la misma broma.
¿Otra noche en El Ritz?

enfant terrible *

estrellas fluorescentes

La locura ha vuelto. Y esta vez, parece que para quedarse. Ayer la vi, al encender la luz, a media noche.
Estaba sentada sobre la mesa. Con los pies colgando y la barba llena de migas. Mordía un trozo de pan y me dijo. Cuando duermes, incluso pareces cuerdo. Después se levantó, apagó la luz de la mesita, y susurró. Voy a estar aquí durante un tiempo. Como cuando eras niño. Y mirabas las estrellas fluorescentes pegadas en el techo. Y poco a poco, empezaste a notar que las cosas no eran del todo normales.
Buenas noches.

enfant terrible *

31 de Agosto 2006

el hombre recto

El Hombre Recto miraba cómo sus hijos discutían por un juguete. Y los niños le miraban esperando algún tipo de privilegio frente al otro.
El Hombre Recto fumaba, y de vez en cuando, tragaba saliva.
Los Niños Torcidos estiraban cada vez más fuerte del osito de peluche, pero el oso no se quejaba. Sabía manejar ese tipo de situaciones.
Entonces, como todo el mundo esperaba, el Hombre Recto tomó una decisión salomónica. Apagó el cigarrillo y se levantó. Partió a cada uno de sus hijos por la mitad, y le dio dos mitades diferentes al Osito. Que se fue de allí sonriendo. Perdiendo pelusillas de peluche por la pierna izquierda. Y arrastrando a medio niño con cada mano.

enfant terrible *

29 de Agosto 2006

Donut

Resulta imposible seguir creyendo en la raza humana después de un día en la playa. A veces, me quedo mirando el agua, y rezo. Y pido un tsunami redentor que nos extinga.
Resulta imposible no pensar en las palabras mutilación, asco, y rastrillo clavado en el cuello. Somos una raza torpe y celulítica. Somos una raza con las tetas caídas.
La publicidad es capaz de casi cualquier cosa, así que por un momento hemos estado a punto de creer que las chicas Dove son normales. Las chicas Dove son pelotitas de mayonesa sonriendo.
A veces, cuando veo que la gran ola no llega, sigo rezando. Y le pido al viento que arranque una sombrilla. Y sólo puedo pensar en una brocheta de ingleses.
Para esto es para lo que trabajas el resto del año. Para estos quince días. Para oler a algo que imita al aceite de coco. Para que un hooligan de cinco años se seque la colita con tu toalla. Se supone que esto es con lo que sueñas cuando miras el calendario en Enero.
Imagina una playa sin megafonía. Un sitio donde los niños se fuesen perdiendo lentamente y nadie los reclamase. Una playa con un gran agujero en medio por el que precipitarse.
Y extinguirse.
Una playa en forma de donut.

enfant terrible *

21 de Junio 2006

los dinosaurios
no se comieron
unos a otros.
tampoco fue un meteorito.

una tarde
se acercaron
a un acantilado
y se dejaron
caer
ya no podían más.

ahora
en los acantilados
hay catalejos

y los niños gastan
sus
monedas
pensando que
el mundo
es algo
bello
un buen sitio

los dinosaurios lo entendieron
todo
mucho antes

enfant terrible *

1 de Junio 2006

agua mineral

Cuando Liu se aburrió de su aspecto asiático, entró en un supermercado, y desenroscó dos tapones de FontVella.
Usó los tapones como lentillas enormes, pensando que eso separaría sus párpados.
Si la mirabas desde lejos, podías pensar que Liu tenía unos enormes ojos azules. Pero vista desde cerca, Liu parecía una rana. O una imbécil.
Después de tres farolas, una bicicleta, y dos autobuses, Liu comprendió, que en el fondo, su aspecto asiático no era tan malo.
Volvió cojeando al supermercado, y comprobó horrorizada, cómo todas las botellas de agua estaban destapadas.
Y bueno, la ciudad se sembró de orientales atropelladas.


teriyaki1.JPG

mireia pérez
enfant terrible *

27 de Abril 2006

con los ojos muy abiertos

Cuando mi abuelo sonreía después de cada sorbo de agua, eso significaba. No sabes lo que es beber tu propia meada.
Cuando dibujaba una parábola en el aire que sólo él veía, eso significaba. Fuego cruzado.
Cuando se tapaba la cara para que no pudiésemos verle llorar, eso significaba. Los alemanes nos hicieron cosas horribles.
Cuando cerraba la puerta del baño para que no pudiésemos verle mear, eso también significaba. Los alemanes nos hicieron cosas horribles.
Un día, me tendió los brazos, y eso significó. Me estoy muriendo.
Después de eso, se desplomó sobre el suelo. Y murió con los ojos muy abiertos.
Mirando al cielo enemigo.
Dos guerras después.

enfant terrible *

20 de Abril 2006

los franceses tienen cara de camembert

Después de tres explosiones parece que algo se ha inmolado dentro del microondas. Abro la portezuela y miro cómo se deshinchan las burbujas de patata.
La última vez que comí puré medía menos que una papelera.
Iba con corbata al colegio.
Soñaba con meterle un dedo por el culo a mi profesora de piano.
No era un niño feliz.
Mis amigos jugaban a fútbol mientras Dominique me obligaba a copiar cien veces. Los franceses no tienen cara de camembert.
Me aterraba la Carnicera Bizca. Le olían los sobacos a salsa barbacoa. Cuando levantaba la vista, su ojo izquierdo apuntaba a las costillas de cordero, y el derecho a los pinchos morunos. Tenía hebras de carne entre los dientes.
La última vez que comí puré era un niño con miedo.
Y ahora, lo sigo siendo.

enfant terrible *

16 de Marzo 2006

follarse un cerebro

Sería bonito poder follarse un cerebro.
Y saber qué es lo que realmente alberga ahí dentro.
Rozar las dendritas con el glande.
Y entender los miedos y las adicciones.
Atravesar las meninges con condón.
Y no contagiarse de los brotes psicóticos.
Poner cachondo al cortex.
Y ver como la serotonina resbala y cae por tu nariz.
Sería bonito poder curarte usando sólo la polla.

enfant terrible *

11 de Marzo 2006

la novia cadáver

Claro que no puedo hablar de tu sangre fría de poner treinta ansiolíticos en fila. Y tragártelos de dos en dos.
No puedo hablar de tus tobillos colgando en el extremo de una camilla. Ni de la cara del chico de la ambulancia cuando te cogió en brazos.
No voy a explicar que lo único que pedías en la nota de despedida era un traje de novia. Y rímel en las pestañas.
Claro que no puedo escribir una frase que diga. Me has destruido.
Pero prefiero ser un escritor mediocre.
Y haberte salvado la vida.

enfant terrible *

3 de Febrero 2006

Gajos de mandarina

Después de tres horas sentado en la taza del váter, me levanto y me corto las uñas de los pies. Apago la calefacción y enciendo un cigarrillo. Giro el grifo del agua y no hay agua.
Bajo a la calle y compro una garrafa de cinco litros.
Cuarenta céntimos de euro después tengo los sobacos en remojo.
Soy tan asquerosamente educado que me doy los buenos días al verme en el espejo.
Vivir parece una equivocación menor después de unos calcetines limpios y unos calzones cómodos.
Me seco los sobacos con la capucha del albornoz. Me pongo los pantalones a cuadros del pijama y bajo a la calle.
Camino y meto la mano en el cajetín de las cabinas telefónicas. Camino tan rápido que los mosquitos estallan contra mi frente. Canto, silbo y floto. Durante las dos próximas horas soy Madonna. Soy Tyler Durden. Soy una niña de siete años con alas.
Paso junto a los escombros del último escape de gas. Hay gente que muere porque su vecino olvida cerrar el gas. O porque su mejor plan de suicidio pasa por volar el edificio entero. Con esa clase de gente vas a pasar el resto de tu vida.
Me despido de Uma Thurman. Que sonríe desde su poster de Pulp Fiction en lo que debía ser el salón. De color verde ahumado. Sobre el cerco marrón de lo que debía ser un sofá de tres plazas. Todo eso sobre la única pared que aún queda en pie. Hasta luego, Uma.
Es todo tan raro. Tan absurdo.
Canto, silbo y floto. Soy tan asquerosamente feliz que lanzo gajos de mandarina al aire, y trato de atraparlos con la boca. Y bueno, algunos caen al suelo.

enfant terrible *

23 de Enero 2006

Taxidermia

Imagina un niño con un altavoz verde tachado en la frente. Imagina un niño con un botón de mute en la cabeza. Imagina poder silenciarlo como haces con tu televisor.
Imagina uno de esos niños que llora como los dibujos animados japoneses. Con la boca muy abierta, y los puños cerrados. Ver como le tiembla el labio. Y no oír nada. Ver sus asquerosos chorros de lágrimas horizontales. Y disfrutar del silencio.
Piensa en todos esos niños que se arrastran por el suelo de los aviones. Que berrean en restaurantes. Esos espermatozoides con mucha movilidad venidos a más. Esos monstruos tamaño souvenir con sus babas, sus mocos, y sus varicelas.
Esos niños que corren los cien metros pasillo sobre el techo de tu casa. Subidos a un pequeño camión de bomberos con cinco tipos diferentes de sirena. Los días impares son bomberos. Los pares policías. Y el fin de semana tarzán de la jungla.
Esos piojos hiperactivos que hunden la mano en la salsa de tomate y se acercan a ti con los brazos extendidos. Piensa en el olor de esas toallitas húmedas tratando de tapar el hedor de sus culos. En sus berridos cuando viajan en tren. En tus ganas de acariciarlos y lanzarlos a la vía. Piensa en la taxidermia y en la cabeza de todos esos pequeños animales colgando de tu salón.

enfant terrible *

7 de Enero 2006

Helado de fresa

Convierte las fresas en puré. Añade nata y leche condensada. Bate la crema hasta que forme grumos. Agrega azúcar. Incorpora lentamente la mezcla de fresas y la crema. Refrigera hasta que endurezca.
Imagina una bola de helado. Redonda y perfecta.
Con un poco de escarcha por encima.
Cuando veo a Laura. En un rectángulo de cristal. Abotargada y muerta. Pienso en helado de fresa.
Laura veintiséis años tumor cerebral. Velatorio numero trece, puedes dejar aquí tus mensajes de condolencia para Laura Cerebro de Fresa.
Pienso en helado de fresa cuando suena el Perfect Day de Lou Reed.
Y la madre llora.
Cuando una mujer carraspea una salve gitana.
Y el hermano se tapa la cara con las manos.
Cuando acaba el réquiem.
Y trescientas personas tienen la piel de gallina.
Pienso en la cara del neurocirujano diciendo. El tumor es una pequeña pelotita.
Lo extraeremos como si fuese una bola de helado. De fresa.
Imagina una bola de cáncer.
Redonda y letal.
Refrigera hasta que endurezca y sirve bolas en una copa de helado.
Imagina una cubeta de helado derritiéndose en Agosto. Resbalando por los bordes. Cayendo al suelo. Filtrándose entre las baldosas. Escurriéndose entre los pliegues del cerebro. Cáncer avanzando denso y pesado. Haciendo ruido. Aniquilando. Cubriéndolo todo. Regenerándose lentamente.
La misma impotencia que tienes cuando no puedes cerrar un grifo.
Y sigue goteando.
Cáncer de fresa.

enfant terrible *

5 de Enero 2006

Tres estrellas en el antebrazo izquierdo

Tengo tres estrellas en el antebrazo izquierdo. La polla en forma de gancho. No tengo amigos, sólo conocidos.
No hay nada que me haga especialmente feliz. No decoro mis habitaciones. No me gusta encariñarme de las cosas. Me fuerzo a estar siempre de paso.
No me gusta mi pinta. Me cambio de acera cuando me veo llegar.
Soy tan malo como parece. A veces, incluso cruzo en rojo.
Tengo los ojos pequeños. La nariz pequeña. Las ideas pequeñas. No me fío ni de mi sombra. Una noche, mientras dormía, la vi robándome algo que brillaba. Quizás fuese mi sonrisa de niño.
Soy tartamudo. Por eso tantos puntos, tanta frase corta. En el colegio lo pasaba mal con las frases largas. Yo me atascaba y los niños se reían de mí. Después de eso, estuve trece años sin hablar.
No pongas esa cara. Seguramente tú también tengas tus mi. Mi. Mi. Miedos.

enfant terrible *

29 de Diciembre 2005

Rojo

Las palabras son siempre mejores que los colores porque cuando alguien escribe rojo tú imaginas el mejor rojo que nunca has visto.
Porque si alguien pinta algo de rojo, no será el rojo sublime y herido que esperas.
Será un rojo taza de café, pero no será un rojo gota de sangre, y si es un rojo gota de sangre, la sangre nunca será lo suficientemente negra y espesa.
Eso sucede, seguramente, porque las buenas gotas de sangre roja son negras.

enfant terrible *

20 de Noviembre 2005

Autofocus

Mientras acerco y alejo el autofocus de algún punto entre la nariz de mi madre y el hombro de mi padre.
Mientras les veo sonreír en el visor de la cámara.
Mientras pienso que han vivido gran parte de su vida. Que se acerca su fecha de caducidad. Que algún día dejarán de reconocerme y empezarán a tratarme de usted. Que el cable que une la cabeza con los esfínteres dejará de funcionar. Que la cortisona les debilitará tanto la piel que cualquier roce se convertirá en un moratón. Que esconderán trozos de galleta en los bolsillos del pijama. Que leerán separando las sílabas mientras un hilo de baba les cuelga de la boca. Que doblarán las servilletas cien veces sobre si mismas. Que saldrán desnudos a la calle.
Mientras pienso que envejecer es algo muy parecido a una canica aproximándose al borde de una mesa.
Lo único que consigo decir es.
Habéis salido muy guapos.

enfant terrible *

2 de Noviembre 2005

Flota

Flota.
Desnuda y morena.
Seguramente más flaca que la última vez que la vi. Lánguida y elegante. Gira sobre si misma. Acariciando la pintura azul. Tranquila, sin sobresaltos. Mientras dos gotas de agua resbalan sobre ella.
Flota, y la huelo, la beso, la acaricio.
Y me araño el dedo con lo que seguramente sea la punta de una almendra mal digerida. Y distingo sobre ella la piel de un tomate y manchas de sangre. Y recuerdo una voz dándome hora para una sigmoidoscopia.
Flota.
Desnuda y morena.

enfant terrible *

8 de Octubre 2005

Legañas

Soy uno de esos. Tengo veinte dedos distribuidos en grupos de cinco. Manchas blancas en las uñas. Desayuno aceitunas negras. Soy lo suficientemente inteligente como para no hacerme demasiado caso. Tengo cara de pez. Sospecho que me sobra un cromosoma.
No tengo marcas de nacimiento. Ni tatuajes. Ni dientes. Soy el muerto perfecto para una película en la que no se reconoce el cadáver.
Soy sensible, educado, y me como las legañas. Tengo dos pezones y una hermana que trató de ahorcarse con papel higiénico de cuatro capas. No hubo suerte. El techo cedió.
Dios no existe, y nosotros seguramente tampoco. Mi novela, mi abuelo, y mi perro están muertos.
Si las ojeras siguen creciendo pronto dejarán de verse los pómulos. Ayer, mientras conducía, otra vez ese sueño. Kennedy estornuda y esquiva la bala.

enfant terrible *

25 de Septiembre 2005

Anfibios azules

La noche que se apagaron todas las luces de la ciudad había anfibios azules en la espalda de Susana Nuez Moscada.
Su encendió la linterna y vimos un mono chupando monedas doradas. Un mono que se presentó a si mismo diciendo hola, soy John Arcadas.
Con el culo en el borde de la ventana, John decía que la oscuridad es una lengua negra que nos lame a todos la cabeza. Decía eso mientras se pintaba las uñas de los pies de color cereza.
Su le tiró la linterna a la cabeza y el mono se tragó una de sus monedas. Le quitó el esmalte de color cereza y le escribió algo sobre las cejas.
Cómprate un zeppelín y desaparece es lo que puede leerse sobre los ojos de ese mequetrefe.
El mono empieza a llorar, se convierte en plátano, se come a si mismo, y desaparece.
Después de eso, vemos la calle iluminada, y los anfibios azules siguen tatuados en la espalda de Nuez Moscada.

enfant terrible *

11 de Septiembre 2005

Daltónico

No estoy hablando de estar muerto.
No estoy hablando de estar dormido.
No estoy hablando de que guarden toda tu sangre y te inyecten un líquido a siete grados.
No es nada de eso.
Imagina estar suspendido.
Imagina no notar las extremidades. Ni el peso de los párpados.
Sin frío. Sin anestesia.
No escuchar tu respiración. Ni el ruido de tus tripas.
No estás dormido. Simplemente no estás.
No estás muerto. Pero lo parece.
Cincuenta horas sin que nadie espere nada de ti. Sin preguntas. Sin responsabilidades. Sin angustia. Sin vecinos a los que mutilar. Sin arcadas. Sin picores. Sin dolor.
Sin respuestas físicas.
Con la actividad neuronal de una piedra de río.
Encerrado en un cubículo. Secuestrado. Incomunicado. Sin puertas. Sin ventanas. Sin secuestradores.
Cincuenta horas suspendido. Como un insecto con las alas arrancadas.
Feliz e inconsciente.
Sin tener que decidir si cortas el cable verde. O el rojo.

enfant terrible *

10 de Agosto 2005

Escarcha

La luz de la nevera en mi cara. Tres huevos en un envase de seis. Tomate en una botella alargada. Bicarbonato en el fondo de un vaso.
Escarcha en el primer nivel.
Papel de aluminio sobre una taza blanca. Tres asteriscos de congelación. Una hélice junto a un diodo verde encendido. Zanahoria rallada envuelta en papel transparente.
Escarcha en el segundo nivel.
Una pegatina con las especificaciones del refrigerante. Un paquete de queso rallado cerrado con una pinza. Tres variedades de queso. Gouda, cheddar, y maasdam. Una lata de cerveza cogida de seis arandelas de plástico.
Escarcha sobre la cabeza del que era mi mejor amigo.
El mismo que decía que la venganza es un plato que se sirve congelado.
Tenía razón.

enfant terrible *

5 de Agosto 2005

Agua sucia

Piensa en toda la gente que te apetece matar.
Cinco.
Diez.
Cien personas.
Al resto del mundo.
Piensa en el asco. En las nauseas. En toda esa gente que no te da las gracias. Que no te mira a los ojos. Que te escupe al hablar. Que habla demasiado alto. Que leen libros de autoayuda. En los franceses que te pisan y dicen. Pardon. En las luces del coche de atrás. En el aliento del hombre que en el metro le dice a tu nuca. Bajas?. Piensa en la prepotencia. En la gente que se santigua. La gente que sorbe la sopa. Que hace ruido al tragar. En los concursantes del cielo. Del infierno. Del limbo. En Paulo Coehlo. En Zoé Valdés. En la gente que pregunta qué te llevarías a una isla desierta. En los presidentes. En los franceses que te pisan y no dicen. Pardon. En las negligencias médicas. En cualquiera que desprecie a una mujer. En los hombres que hunden su polla en niños. En toda esa gente que te produce el mismo asco que el sabor del agua sucia. Entre metálico y salado.

enfant terrible *

1 de Agosto 2005

Vísteme de blanco

Se ha caído la tulipa de la lámpara. Se ha caído al suelo y oscila entre la baldosa tres y la cuatro. La baldosa número uno es la que nace en aquella esquina. Es un orden que yo he decidido, así que supongo que no importa demasiado.
Hay un pedazo de cristal por alguna de mis venas.
Los jueves de junio no son muy diferentes de los jueves de enero. Recuerdo el sabor del aceite y el olor del jabón, suspendidos en algún punto entre la boca y la nariz. Algunos días de junio también llueve y, a veces, esos días, incluso son jueves.
La imagen de una esquirla reventando un corazón, se vuelve casi tan triste como un niño mirando los pedazos de plástico de su globo recién reventado. Algunos niños, los más tristes, deberían atarse a globos de helio y desaparecer en el cielo. Flacos y cabreados.
El sabor del vino y el queso, y una tulipa en la tercera baldosa. Sonríeme y. Llévame a un sitio bonito.
Hay un pedazo de cristal reptando por dentro, como una serpiente despistada. Los médicos hablan de un método americano. Lo cierto es que, ninguno parece capaz de cazar una serpiente. Ni siquiera de atrapar un trozo de cristal. Antes de. Que perfore el ventrículo izquierdo.
Vísteme de blanco y. Llévame a un sitio bonito. Antes de.

enfant terrible *

20 de Julio 2005

Cleptómana

Hoy, si me miras, verás una bicicleta, o un abuelo, o media farola. Verás un perro, una verja, una pared. Quizás el cartel de una actuación.
Las manos de un frutero bajando la persiana, o una barandilla oxidada. La marca de mis dientes en un pedazo de pan, o mi sangre en un espejo. Pero no verás la boca. Ni los nudillos sangrando.
Hoy, la báscula no me detecta al pisarla, y eso, salvo para una anoréxica, no son buenas noticias. Me acerco a las bombillas, y no aparece mi sombra en la pared. Miro los surcos que dejan mis pasos en la arena y un perro ladra asustado porque no encuentra mis pies.
Hoy, no soy el hombre invisible.
Soy alguien vacío. Saqueado. Por dentro. Y no queda nada.

enfant terrible *

11 de Julio 2005

36

A veces, el olor de tu coño a las tres de la mañana. Y después de eso, la nada.
Quizá tus venas mordiéndote las muñecas. Nueva Zelanda y la Virgen. Dos manchas de vino sobre la sábana. Tomad y bebed todos de él.
El ruido, la pausa, y el silencio mientras la aguja araña el vinilo avanzando hacia el siguiente anillo de música.
Y un hilo de Jacques Brel, suave y perfecto como un culo de mármol, posa el tren de aterrizaje sobre tus ingles. Gracias por volar con nosotros. La temperatura exterior es de treinta y seis grados.

enfant terrible *

6 de Julio 2005

Aspas

Dos niños andan persiguiéndonos por las calles de Tijuana. Nos lanzan bolas de billar a la cabeza con la estupenda puntería que sólo pueden tener dos críos con churretes en las orejas.
Una mujer de cien años, lista y bonita como un siglo mejicano me advierte que el amor asusta. Dice. Esta mujer por la que ahora matarías, algún día te dará asco.
Los niños siguen lanzando bolas, pero seguramente estemos demasiado lejos o los frijoles no den toda la fuerza que las madres prometen.
Ella me pregunta desde cuando hay toboganes en Tijuana que desembocan en Ciudad del Cabo mientras yo pago dos monedas por dos viajes. Deslizamos el culo por el plástico azul, sin demasiado miedo pero sin demasiada euforia. Supongo que esa es la mejor forma de hacer las cosas un miércoles nublado.
En diez minutos cambiamos de continente y desayunamos cerveza preguntándonos porqué quedará gente empeñada en inventar el teletransporte si existen estos estupendos toboganes azules.
Algunos toboganes tienen agujeros es lo que dice el camarero. Lo cierto es que no prestamos demasiada atención, seguramente porque no parece un tipo en quien confiar demasiado, o porque sólo un tonto anda preocupándose por las malas noticias en un sitio tan bonito como este.
Eruptamos hasta vaciar la jarra. Primero ella. Después yo. Ella siempre gana. Parece imposible que un ruido así salga de algo tan bonito.
Una bola de billar cae sobre la jarra, y un niño nos saluda divertido desde el otro lado del tobogán. Ella dice que existen pocas cosas tan elegantes como la bola negra. Y se la come. Salud.
La luz se cuela entre los barrotes de la barandilla y la persiana. Ella se levanta sudada y pone el ventilador en el número tres. Murmura tres. Murmura calor. Y nos volvemos a quedar dormidos con el suave traqueteo de las aspas.

enfant terrible *

2 de Junio 2005

Ella

La chica de los pezones rajados sonríe bajo tres bombillas blancas.
Es verano ahí fuera, y otoño aquí dentro.
El maldito frío de sus ojos lo hiela todo.
Arranco un pedazo de hielo de la mesa y me lo como.
Busco entre sus piernas el principio de todas las cosas.
Y bueno, encuentro el final de algunas.
Ella sonríe mientras muerdo sus pezones y dice.
Con cuidado. Hace demasiado que no los muerdes.
Sonrío mientras pasa el otoño.
Y el verano de fuera es, de pronto, noche.
Y me corro.
Seguramente demasiado pronto.
(como siempre)
Y sin poder mirarla.
digo.
lo siento, mamá.

enfant terrible *

23 de Mayo 2005

butterflies

Chupo un muro de hormigón. Con las mismas ganas que una novia lame a su soldado la noche antes de la guerra. La noche antes del fin del mundo. O al menos de su mundo. Así que sigo lamiendo la pared, hasta que poco a poco se vuelve traslúcida. Como un papel con demasiada grasa. Como un cucurucho de churros una mañana de Domingo.
Después de quedarme con la nariz blanca y la lengua demasiado rasposa, empiezo a ver a través del muro. Y bueno, lo primero que veo es un tipo con la piel pintada de negro. Es negro acrílico, lo que supongo que son buenas noticias para su dermatólogo y seguramente malas para él.
Los pezones, los sobacos y los labios se los ha pintado de rojo. No sé si acrílico o no, esta vez soy incapaz de identificarlo, pero lo cierto es que el tipo se mueve con la misma gracia que un bailarín. Da saltos. Sube los brazos. Los baja. Se tapa los ojos. Da vueltas sobre si mismo. Aletea. Como una mariposa negra y roja. De casi dos metros.
Se acerca hacia mí. Estamos a dos palmos de distancia separados por un muro de hormigón traslúcido. Es, sin duda, una tarde curiosa, pero no creo que sea el momento de andar poniendo cara de sorpresa. El tipo echa el aliento sobre la pared, y aprovecha el vaho para escribir algo. etsixe on dadicilef al. Lo que leído desde el otro lado, viene a ser algo así como. la felicidad no existe. Después de eso, empieza a llorar. No como una niña o la madre de una niña violada. Llora hasta desteñir la pintura. Y el color de su piel. Y el de sus vísceras. Llora hasta desaparecer. Hasta dejar un enorme charco de pena en el suelo.
Me desplomo. Me desmayo. Y seguramente pasan dos horas. Dos días. Dos meses. Seguramente pasa demasiado tiempo hasta que me despierto y escucho. Yo cortaría por aquí. Y veo a un cirujano. Y veo a un bombero. A dos tipos discutiendo cuantos centímetros de lengua necesitan cortar para conseguir despegarme del muro. Así que cierro los ojos. Y después de un ruido muy parecido al de un cuchillo entrando en una mandarina. Después del dolor. Después de ver la mitad de mi lengua pegada en un muro blanco. Noto la primera arcada. Noto la segunda. Y después de la tercera, lo que veo es cómo un millón de pequeñas mariposas negras y rojas, salen volando de entre mis dientes.

enfant terrible *

3 de Mayo 2005

arañazos

palabras solo palabras palabras sin acentos y frases sin comas palabras que pesan como las caricias de un viejo palabras leves ligeras como las mentiras de un mudo palabras negras el basalto de tus pupilas palabras que atraviesan el higado que se hunden y que sangran palabras mama solo palabras el principio y la nada y el abismo y el miedo y la calandra palabras maravillosas como la arena que se escurre en un ombligo palabras que abultan las venas y la vida sobre la tierra mojada que cubre la cabeza de un niño que simula estar muerto palabras mama solo palabras que a veces arañan

enfant terrible *

10 de Abril 2005

Dispersa

Es un barco. No es uno de esos barcos pirata. Es un petrolero. Es verde, grande, y flota. Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. Seis marineros en cubierta. Cubierta es una palabra maravillosa. Como calandra. Como alveolo. Como aneurisma. Como afasia. Que bonitas son las palabras que utilizan los médicos. Que altivos son los médicos, pero que suerte tienen con las palabras. No me gusta la gente con suerte. Creo que prefiero a los perdedores. A la gente que pierde a la ruleta y llora. Que bonitas son las luces de los casinos y que cara de malas pulgas tienen siempre los croupiers. Supongo que pasarse el día barajando cartas debe dejar las manos hechas un asco. Mi hermana tiene unas manos preciosas. Pequeñas, pero preciosas. No tiene unos ojos que enamoren, pero las manos son ciertamente bonitas. Zidane sí que tiene unos ojos bonitos. Cuando envejezca quiero ser la mitad de guapo que Zidane. Bueno, supongo que cuando envejezca preferiría escribir la mitad de bien que Fante. Que bárbaro, que bien escribe ese hombre. Que placer leer sentado en la taza del váter. Que bonito es este cuarto de baño. Es pequeño, con las paredes blancas y con una ventanita que da al mar. Desde aquí veo planear a una gaviota. También veo un barco. Es verde y grande. Parece un petrolero. Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. Seis marineros en cubierta. A los diez años una profesora argentina les dijo a mis padres que su hijo tenía atención dispersa. Atención dispersa. Que palabra tan bonita es dispersa y que acento tan maravilloso tienen los argentinos. Qué habrá sido de Charito. Seguramente haya vuelto a su colegio de Buenos Aires. Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. Seis marineros en cubierta.

enfant terrible *

8 de Abril 2005

Golosina

Formemos una secta. Vistámonos de blanco. Establezcamos una jerarquía. Sinteticemos una droga. Tatuémonos algo detrás de la oreja izquierda. Algo que sólo nosotros reconozcamos.
Vamos a crearte una dependencia. Vamos a ser la luz y tú alguien con las pupilas permanentemente dilatadas. Vas a donarnos hasta los botones de la bata de tu hijo. Somos tu voz en off. Tu voz de la conciencia. Somos el ojo que refleja tus sentimientos. Somos el ojo que razona. Somos tu ojo izquierdo. Tu ojo derecho. Vamos a liberarte. Vas a dejar de sufrir. Ven. No te muevas. No te gires. No nos mires. Dispárate. Confía en nosotros. Somos la golosina para tu cerebro hipoglucémico.

enfant terrible *

5 de Abril 2005

Estocolmo

Me falta el meñique izquierdo. Por las mañanas hace calor y por las noches frío. La bombilla lleva un mes fundida. Hay cercos de humedad sobre el colchón. Alguien ha metido mi meñique en un sobre. El primer día que se fundió la bombilla hice una marca en la pared. El colchón ahora es gris. Antes era verde. Antes azul. Ahora hay treinta marcas arañadas en la pared. Cada siete días alguien se fotografía junto a mi. Recorro dos kilómetros cada mañana. La distancia entre paredes es de dos metros y medio. Repito ese recorrido ochocientas veces al día. En mi fotografía semanal alguien me obliga a posar sosteniendo un periódico. He perdido doce kilos. El periódico está en francés. Imagino a mi madre llorando al ver mi meñique en un sobre. Mi foto en un telediario. No llores mamá, no era mi dedo preferido. Es una foto realmente buena, no recuerdo quien la hizo. Seguramente tú.
No soy un secuestrado. Sólo soy alguien que se había enamorado. Alguien que arrastra un terrible síndrome de Estocolmo.

enfant terrible *

21 de Marzo 2005

Salud

Es una mujer alta, de unos quince o veinte metros. Se acerca con los hombros lánguidos, con un flequillo desigual, con una maravillosa voz ronca. Me coge por la cabeza con la curiosidad que un niño coge por primera vez una lagartija del rabo.
Vistas sus pestañas de cerca, uno empieza a entender porqué los huracanes siempre tienen nombre de mujer. Sonrío mientras imagino a un millón de niños rezando para que ella no parpadee.
Le pregunto la edad, y bueno, sonríe, me sopla, y noto su aliento en la cara, en las piernas, en los huevos, y por fín dice. Unos meses.
Después de eso dice. Escúpeme. Mójame. Vuelve a encogerme. Soy tu capacidad para amar. Déjame como antes. Como siempre. Enana.
Así que saco un pequeño vaso de tequila del bolsillo, que sólo Dios sabe porque esa estúpida manía de andar con vasos en los bolsillos, me acerco a la orilla y poco a poco. Vasito a vasito. Con ternura, con una terrible tristeza. La mojo, la encojo, y la cojo. Con dos dedos. La dejo caer en el fondo del vaso. Sirvo un tequila. Y me la bebo. Salud.

enfant terrible *

5 de Marzo 2005

Cáncer

Somos dos suicidas llorando por la vida de alguien. Dos cuerpos rotos sentados en un muelle. Dos alcohólicos con olor a salitre. Nos sangra el hígado. El miedo. Lloramos sin mirarnos, sin hablarnos. Como dos madres compartiendo una misma desgracia. Mientras Dios nos deja un mensaje en el buzón de voz, y parece preocupado porque dos de sus ángeles se desangran en una cuneta sobre sus plumas azules. Mientras el Papa escribe hijoputa sobre un mantel cuando alguien le sirve un plato de espaguetis la noche de su traqueotomía. Mientras se hace el vacío entre las piernas de una monja y una botella de cocacola. Mientras los supuestos escritores de milagros parecen demasiado ocupados. Mientras busco las palabras, los gestos, los ojos para decirte que el cáncer no va a extenderse dentro del cuerpo de tu hermano. Empieza a llover. Y nos deshacemos. De pena.

enfant terrible *

4 de Febrero 2005

Vuelve

El chico del tabique partido me mira y dice. No te asusta el amor, te asustan las dependencias. El chico de los brazos como tenazas dice. Necesitas volver a disfrutar del sexo. El chico de la polla flácida dice. Estoy dejando de confiar en ti. Estás haciendo cosas demasiado extrañas. El chico despeinado dice. Escápate. Lo único que necesitas es estar solo. El chico de la botella me coge del brazo y dice. Espera a los treinta para ahorcarte. Prometiste no hacerlo antes. El chico del cuerpo afilado dice. Es una mujer maravillosa. No dejes que se vaya.
El chico del tabique partido, el de los brazos como tenazas, el de la polla flácida, el despeinado, el alcohólico, el afilado, me miran desde el espejo y dicen. No te estás volviendo loco. Sólo eres alguien que lleva demasiado sin dormir.

enfant terrible *

27 de Enero 2005

2055

Tus nietos vivirán ciento cincuenta años. Serán bisexuales. Comprarán cocaína a dos euros en expendedores automáticos. Sí, podrás leer una advertencia de las autoridades sanitarias en el envoltorio del gramo. El único cáncer del que se hablará será el de melanina, lo que ayudará a que los negros dejen de vender relojes por las calles. Buenas noticias para ellos, parece que por fin habrá llegado su momento. La mescalina sustituirá a la cocacola. Los padres podrán abortar un feto hasta los cinco años de gestación. Lo único mal visto del suicidio será salpicar demasiado. Las vacas comerán personas. Alguien desenchufará la nevera donde Disney anda esperando su momento. Nos quedaremos sin saber el tamaño del consolador de Minnie. Todos sabíamos que ese ratón no podía hacerte feliz, lo sentimos por ti, ratita. Los niños nacerán sin lagrimales, lo que sin duda les ahorrará un montón de disgustos. El amor será la primera causa de mortalidad. Y bueno, tú y yo ya no estaremos aquí para ver nada de eso.

enfant terrible *

6 de Enero 2005

Lunática

Tú, que te miras en el espejo con la misma tristeza con la que un gemelo ve morir a su hermano. Con la pena en las pupilas de quien, en el fondo, está presenciando su propia muerte.
He visto la sangre de tus encías en esos pinceles. He visto tus lágrimas resbalando sobre un lienzo. He visto a una mujer desnuda temblando en un rincón. Te he visto a ti, con las piernas muy abiertas, desangrándote. Pariendo. Un cuadro.
Ven, déjame esas tijeras. Tengo yeso bajo las uñas. He pasado la noche arañando la pared. Dibujando tu maravillosa arquitectura vaginal. Gótica, elegante. Como una gárgola bulímica. Con las pestañas muy negras y los ojos azules.
Esquivo tu frente sudada. Tu barbilla salada. Tu precioso nombre de mujer suicidada. Tus adicciones. Tus miedos. Tan injustos como una niña de cinco años violada. Tú, en todos los frentes y siempre desarmada.

enfant terrible *

8 de Diciembre 2004

Veinte

Podría decirte que huele a sardinas. Podría decirte eso y también que me acarician unos fabulosos guantes de piel de murciélago. Podría darte un millón de detalles sobre esos guantes, pero por un momento pierdo de vista esos inquietantes diez dedos de cuero y me fijo en algunas cabezas de pescado que reposan boquiabiertas sobre bloques de hielo. Y la verdad es que hay pocas cosas más estéticas que la sangre sobre el hielo, pero de eso, ya hablaremos luego. Me topo con una mujer de unos cien kilos y un enorme cuchillo en cada mano. Me sonríe, y bueno, me cuesta reaccionar. No suelo sonreír a nadie que vaya armado.
Después de eso, no hay mucho más que contar. Supongo que lo siento por ti, y especialmente por mí, porque la historia se vuelve un tanto aburrida durante un par de horas. Una sensación muy parecida a estar dentro de un ataúd con los ojos abiertos esperando a que algo pase. El silencio es capaz de volverte loco, aunque imagino que dos horas no son suficientes. La gorda de los cuchillos deja de sonreírme y Ana se interpone entre nosotros. Cosa que agradezco, porque esta preciosa rubia es un millón de veces mejor que cualquier pescadera de cien kilos. La chica es joven y bonita como sólo puede serlo alguien con unas pupilas tan frías como los cojones de un esquimal. Pero no protesto, porque sin ningún tipo de duda el cambio ha sido bueno. Esta vez paso apenas media hora a oscuras. El silencio es más llevadero y apenas consigo contar hasta dos mil. Después de eso, polvo blanco para Ana, y unos restos para mí. Supongo que es un reparto justo, porque nadie anda hoy en día compartiendo cocaína con un desconocido. Así que me doy por contento. Por cierto, la sangre cuando gotea de la nariz de una mujer es jodidamente más elegante que sobre el hielo. Ana echa la cabeza hacia atrás, mira hacia el techo y después de eso, hunde la boca en la ridícula polla de un indio. Es un indio ciertamente guapo, pero créeme, no es una gran polla. El tipo parece educado, y le da las gracias, y le acaricia el pelo, y sí, es guapo, aunque le pesen tanto los párpados como saber que no tiene nada que enamore bajo los pantalones. Salimos los dos de la habitación de Ana, y en cierto modo me fastidia haber dejado a esa preciosa rubia sobre la cama, pero este tipo parece que también necesita compañía. Paseamos un par de horas por las calles de Oporto, que es una de las ciudades más feas por las que uno pueda pasear, aunque tal y como están las cosas dudo que alguien se decida a llevarme a Londres. Así que dejamos el puerto y dos calles más allá este indio amigo mío abre una puerta y le escucho decir algo así como. Cariño ya estoy en casa. Te dejo el cambio en la mesita.
Abre la cartera, y noto como la luz llega primero a mi parte blanca y luego a mi parte azul. Te aseguro que no es fácil ser un billete de veinte euros. Y menos aún, dormir arrugado junto a estos guantes de piel de murciélago. Es una pena que esta pobre chica pase la noche friendo sardinas para un indio que no la quiere.

enfant terrible *
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