24 de Agosto 2018

Socialepam 15mg

El prospecto del antidepresivo, Socialepam™ 15mg, que vas a empezar a leer es casi tan largo como los términos y condiciones legales de la red social, Depresagram™, que te ha causado, en parte, la depresión.
Por cada efecto adverso descrito en el papiro del prospecto, existe una cláusula en el contrato digital, un epígrafe legal en negrita y subrayado.
Cada molécula de química que deberá volver a iluminar una parte de tu cabeza, se corresponde con un pixel de ansiedad de todas las fotos que desearías no haber visto, imaginado, y proyectado. Es una relación, uno a uno, píxel, molécula. Por lo tanto, diríase que infinita, para un cerebro analógico que vive en una red digital.
Algún día se conocerán los abogados que defenderán tu derecho a la ansiedad, a la angustia, y a la tristeza, con los abogados que defenderán el derecho de la red a provocártelas. En ese momento, asumirás que el individuo siempre pierde. Y una parte poco iluminada de tu cabeza decidirá que es buena idea, publicar una foto de tu primer antidepresivo, en la red social que te ha vencido. En ese momento, una cadena de píxeles recorrerá los cerebros conectados a la red, provocando nuevas reacciones químicas imprevisibles e #inesperadas. Aunque todas recogidas y blindadas en un epígrafe de las condiciones de uso.

enfant terrible,
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