30 de Enero 2018

quiromancia digital

Los adivinos del futuro prometen predecir el porvenir mirando las pantallas rotas de los teléfonos móviles. Las rajas en los cristales de los dispositivos apagados son los nuevos surcos en la palma de la mano. La quiromancia de las pantallas táctiles se ha demostrado más eficaz en dispositivos que no hayan sido revendidos ni cuya pantalla haya sido sustituida previamente.
La profundidad de las hendiduras determinará el futuro estado de salud. La ausencia de esquirlas, tras un impacto violento pero limpio, prevé un futuro prometedor sin demasiadas desgracias. Si la grieta se ahonda al aproximarse a la zona del procesador, es más que probable que el usuario padezca problemas cardiacos en el corto plazo. Si se ha formado un cráter inverso en torno a la cámara frontal, los problemas de autoestima se sucederán derivando en depresiones agudas. Cuando las grietas se dividen en pequeños capilares de rayaduras superficiales, la vida amorosa del paciente será prolífica y entretenida.
Todo está escrito y tallado en los cristales resquebrajados de los dispositivos móviles. Es por ello que los más analógicos del lugar preservan sus antiguos teléfonos de pantallas del tamaño de un pulgar, blandas y capaces de absorber cualquier golpe, para evitar así a esos entusiastas de la obsolescencia programada, y sus posibles lecturas futuras sobre las fracturas del cristal digital.

enfant terrible,
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