17 de Agosto 2017

rodamientos

Existe un rango metálico de decisiones donde todo chirría. Es una pequeña chapa de tamaño impreciso, en el plano imaginario, que sirve de puente -mal lubricado- entre la razón y los errores. No importa lo seco que haya sido el verano, ni la pericia de los guardabosques, ni el maquiavelismo de los pirómanos. Existe una zona de barbecho, apacible en apariencia que, en el fondo, no es más que una sábana blanca sobre la futura tierra quemada.
Y por mucho que se engrasen los dedos y se acaricien los cantos de ese rango metálico de decisiones, cuando llegue el viejo ejército de rodamientos -oxidados y cansados- no podrán ocultar, tras el brillo de la grasa, que han perdido la esfericidad necesaria para deslizarse como la primera vez. Y ante el primer conato de chirrío, volverán los ojos cerrados, los labios apretados, los lo sabía.

enfant terrible,
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