1 de Diciembre 2016

nunca

Desde que leí la noticia que aseguraba que Bertolucci acordó con Marlon Brando violar a Maria Schneider en aquella escena de El último tango en París, estoy tratando de reescribir cada sector del disco duro de mi cabeza, que pudiera contener un único píxel de cualquiera de los fotogramas de todas las películas que dirigió.
El proceso de borrado está siendo especialmente costoso con la escena de la bañera de Soñadores. Pero aún así, la moralidad debería estar por encima de cualquier filia. Y aplastar la cobardía y el endiosamiento de un ególatra capaz de justificar y promover un abuso en pos de una licencia artística. Por purismo de la escena.
No es una gran venganza ya que no puede existir retroactividad legal sobre un monstruo que aún bordeando la muerte, no es capaz de mostrar arrepentimiento.
Pero quizá, la peor humillación que podrías sentir, Bernardo, es que todos borrásemos tus escenas y tus planos de nuestros recuerdos. Así no deberías fingir la rabia al darte cuenta que. Bertolucci no ha existido nunca.

enfant terrible,
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