Todo es sal a tu alrededor pequeño niño terrible. Hasta tu lo eres desde el mismo momento en que no podías dejar de mirar atrás. La sal no deja respirar ni a las plantas, ni a las arterias ni a tu conciencia. Salado y oscuro. Como desde hace muchas lágrimas aquí.
Camelia - 4 de Agosto 2009 a las 06:05 PMLa vida hará por ti todo lo que le dejes hacer ;-)